ESTAMPIDA ORGANIZADA

Daniel Nicols
www.nicols.es 

Si estás leyendo estas líneas probablemente seas un verdadero amante de las máquinas, un joyero o un retailer, o incluso un trabajador por cuenta ajena de alguna firma de relojería. Lo que está claro es que por H o por B tienes una relación especial con los guardianes del tiempo y, por tanto, posees cierta responsabilidad ante el presente y el futuro que estamos creando juntos.

En ocasiones, ante la situación actual, me encantaría ser un relojero mágico y poder poner el minutero hacia atrás para volver al día en que comenzamos a construir el recorrido que nos ha llevado a vender nada más y nada menos que 4,4 millones de relojes menos que hace tan solo cinco años, y enmendaría todos los errores que hemos cometido.

Como no soy un relojero mágico, lo que sí puedo hacer es tratar de entender lo que está pasando, y por qué las marcas estén huyendo en estampida de las ferias de relojería y de los retailers, sobre todo de los de provincia, aunque algunos de los más grandes también se están viendo afectados, ya que mientras invertían sin rumbo ni propósito claro en internet, dejaron de lado a su gran aliado: el papel.

He estado estudiando informes sectoriales y analizando los datos que nos ofrecen, porque no me quedaba claro el porqué de esta estampida, pues, aunque la venta online supondrá el 25% del negocio en 2025, supuestamente las joyerías o relojerías especializadas seguirán constituyendo casi un 20% del pastel.

Pues bien, hoy, de vuelta a casa paseando por la calle Serrano de Madrid, me he encontrado a un amigo de una gran estirpe joyera que me ha abierto los ojos y me ha hecho entender el porqué: “Dani, despierta… estamos, como bien dices, ante una estampida, pero organizada, ya que en cinco años las marcas del grupo Richemont van a dejar de vender a través de retailers, como están haciendo Audemars Piguet o Richard Mille, y detrás de ellos vendrá el Grupo Swatch”.

Como si me hubiera despertado de una profunda hipnosis o hubiera visto caer el último grano de un reloj de arena, he comprendido de inmediato lo que llevaba meses sin querer ver: los gurús de las grandes marcas saben que cada año se van a vender menos relojes, por lo que la estampida es organizada. Un menor número de piezas vendidas supone una reducción de la rotación, que actualmente Europa ya está sufriendo y que está provocando que muchos retailers no tengan liquidez, incluso los que tienen tiendas que parecen castillos.

La menor rotación y la debilidad de los retailers están haciendo que las marcas consideren que es el momento perfecto para darles la puntilla mientras, con movimientos tácticos, se van quedando con todo el margen y el negocio primario, a la vez que tratan de controlar el mercado secundario, del que serían sus propios paralelistas si fuera necesario.

Espero equivocarme, pero tras esta estampida organizada son pocos los que se van a salvar, ya que pisotearán a la mayor parte de la competencia. Solo van a quedar los retailers que tengan Rolex o Patek y los que sepan combinar la relojería de lujo asequible con el arte de la joyería mientras siguen la senda de la rentabilidad.

Comentarios y sugerencias: club@maquinasdeltiempo.com

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