EL MEJOR REGALO DE NAVIDAD: MADRID LUXURY DISTRIC

Daniel Nicols
www.nicols.es 

Es increíble lo rápido que pasa el tiempo: cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día… Este año ha pasado tan rápido que casi ha superado la velocidad de los neutrinos, los cuales, con su rapidez, han hecho tambalear hasta los pilares de la física y la teoría de la relatividad de Albert Einstein.

Nuestra amada industria joyera y relojera no ha sido una excepción. El miedo ante la velocidad ha corrido por las venas de todos los competidores, la adrenalina ha traído cambios importantes en las ferias, en las marcas, en los equipos de ventas, en las joyerías, en las tendencias… y aunque parezca mentira, ya ha terminado la Navidad —que según Netflix ha dejado de ser blanca y de Pablo Escobar para volver al tradicional verde de papa Noel y del cartel de Sinaloa—, trayendo consigo un aumento importante de la facturación total de nuestra industria pese a la continua reducción de número de relojes vendidos a nivel mundial. Unas plazas han visto aumentadas sus ventas, mientras que otras han sufrido un año que os hará saborear con más alegría los momentos de felicidad. Por otro lado, y los directivos, pese a algunos errores garrafales y aciertos relativos, podrán esbozar una sonrisa porque siguen entre nosotros y han salvado su extradición.

Aunque me podría poner a enumerar las cosas negativas que han sucedido en este año 2018, me voy a quedar con los aspectos positivos que nos van a traer un futuro mejor: la facturación en relojería aumenta y las joyas también suben, pero no solo en facturación sino también en número de unidades; la joyería se está poniendo de moda y las últimas previsiones hablan de crecimientos sostenidos e importantes hasta al menos 2025. Esto son buenas noticias para los distribuidores y retailers que nunca dejaron de lado la joyería, porque les permitirá sanearse y coger músculo para seguir ofreciendo cada día un mejor servicio y producto a sus clientes. Si los joyeros ganan más dinero, las marcas podrán venderles más y mejorarán sus resultados.

Por otro lado, aunque existe un verdadero boom del mercado gris y el mercado secundario que las marcas de relojería aún no han sabido exprimir ­—en el beneficio de distribuidores oficiales y el suyo propio—, este crecimiento desorbitado demuestra que el gusto y el amor por los guardianes del tiempo sigue latente a nivel mundial. Esperemos que, como si se tratase de un regalo de Navidad, alguna firma anuncie la apertura de un mercado de seminuevos a través de los distribuidores oficiales y así podamos trasladar nuestro know how y servicio al cliente a los mencionados amantes de los guardianes del tiempo.

Las Navidades son un momento para que el tiempo se pare, para reunirnos, para unirnos, para compartir y saborear cada segundo, para aprender y vivir el ahora, para crear un futuro mejor, para escuchar, para compartir, para dar ejemplo, para parar el tiempo… Las Navidades y el fin de año son el momento perfecto para cumplir nuestros sueños. Y estas Navidades se ha cumplido uno de los míos: conseguir unir en una asociación a grandes firmas internacionales del lujo para trabajar juntos por un mundo mejor y ser el ejemplo de que el cambio comienza en nosotros mismos, en nuestras firmas, en nuestras tiendas, en nuestra ciudad.

El mejor regalo de 2018 que me ha traído la Navidad ha sido la presidencia de Madrid Luxury District, y la confianza y responsabilidad que han depositado en mí firmas como Cartier, Bulgari, Dior, Jimmy Choo o Chanel, entre otras. Y aunque, una vez más, las marcas de relojería han sido reacias a formar parte del cambio, estoy seguro de que nos regalarán su compromiso y podremos con ellas en 2019.

Comentarios y sugerencias: club@maquinasdeltiempo.com

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