En 1881, en la ciudad suiza de La Chaux-de-Fonds, Achile Ditesheim inicia la fabricación de relojes de bolsillo. A Achile se le unen sus hermanos Léopold e Isidore, lo que da pie a la marca L.A.I. Ditesheim. En 1903 registran la marca “Movado”, que en esperanto significa “siempre en movimiento”, aunque no es hasta dos años más tarde y con la incorporación de un cuarto hermano, Isaac, cuando la sociedad pasa a denominarse “Fabrique Movado, L.A.I. Ditesheim&Frères”.

En 1946 aparece su primer calibre automático (calibre 220), denominado “Tempomatic”, de tipo martillo. Diez años más tarde aparece la gama “Kingmatic”, con el calibre 431. Hay también la versión “Queenmatic” para relojes de mujer, con el calibre 165. El calibre Movado 538, pertenece a la gama Kingmatic y data de 1956. Se diferencia básicamente por el aumento de las oscilaciones del volante, que pasaron de las 18.800 alternancias por hora iniciales a 21.600.La s ca racte rística s del 538

El 538 es un calibre de remonte automático mediante rotor central bidireccional, en forma de “S”. Esta forma del rotor disminuye la transmisión de golpes a su eje de rotación. Tiene un diámetro de 11 ¾’’’ líneas (unos 26,5 milímetros) e incorpora 28 rubíes. La frecuencia de oscilación del volante es de 3 Hz (es decir, 21.600 alternancias por hora), alta para su época. Su único barrilete le proporciona una reserva de marcha de unas 50 horas.

El volante de dos brazos es de Glucydur, equilibrado mediante tornillos. El espiral es de Nivarox, el sistema antichoque Incabloc, y dispone de un pequeño índice para el ajuste de la raqueta. El calibre ofrece una indicación de horas, minutos, segundos centrales y día del mes. La disposición del tren de rodajes es de segundos directos; permite el remonte manual del muelle motor mediante la tija y tiene función de cambio rápido de la fecha mediante una exrtracción total de la tija.

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El sistema de remonte automático

El rotor se compone de dos piezas: una banda exterior donde se acumula prácticamente toda su masa y una parte central que une la anterior con su eje de giro. Ésta última tiene una particular y característica forma de “S”, diseñada para disminuir las consecuencias de los golpes en el eje del rotor. Es una solución que Movado ha utilizado en varios de sus calibres automáticos, tanto de rotor central como de martillo.

El rotor utiliza un rubí como cojinete y se sujeta mediante una chapa atornillada al módulo del sistema automático. En la fotografía 1 se puede ver la chapa de sujeción con su forma de horquilla, situada entre el piñón central del rotor y el rotor propiamente dicho. En la fotografía 2 se puede ver el módulo del sistema automático una vez se ha quitado el rotor. Llama la atención el número de rubíes de este módulo, ya que da una idea de la calidad del diseño.

El interior de este módulo se puede ver en la fotografía 3: las ruedas A y B están montadas en una pequeña pletina que pivota sobre el eje C. La rueda A engrana directamente con el piñón del rotor y es la que obliga a bascular al conjunto según el sentido de giro del rotor. Si el rotor gira en sentido horario, desplaza hacia la izquierda la rueda A, por lo que la rueda C engrana con la rueda D, de forma que ésta gira en sentido antihorario.

Si el rotor gira en sentido antihorario, desplaza hacia la derecha la rueda A y será ésta quien engrane con la rueda D, que también girará en sentido antihorario. A partir de la rueda D, se transmite el movimiento del rotor hasta el rochete, situado en la parte superior, según se muestra en la fotografía 3. Este módulo es de construcción robusta, de fácil acceso y tiene un diseño de calidad (la mayoría de sus ruedas tienen rubíes para el apoyo de los ejes).

El sistema de remonte manual

El calibre 538 de Movado también permite la carga manual del mismo. La fotografía 4 muestra el calibre una vez se ha retirado el módulo que contiene el sistema de remonte automático. La zona central está ocupada por el puente del tren de rodaje, y en la parte superior pueden verse las ruedas del sistema de remonte manual de este calibre: la situada a las tres -en la fotografía-, que podemos denominar “rueda de corona”, ya que es la que engrana directamente con el piñón de remonte situado debajo de ella; y las otras dos ruedas intermedias que se precisan para transmitir el movimiento hasta el rochete.

En la fotografía 5 se puede ver la parte inferior del rochete, construido mediante dos ruedas. La función de esta construcción es permitir desacoplar el rochete del sistema de remonte automático cuando se desea dar cuerda de forma manual al reloj.

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Parte inferior del rotor y su chapa de sujeción.

El tren de rodaje

La fotografía 6 muestra el calibre sin ningún elemento del sistema de remonte, ya sea manual o automático, mientras que en la fotografía 7 se ve una parte del tren de rodaje una vez desmontado su puente y el del conjunto volante/espiral. En la zona central se puede ver la rueda segunda o de segundos, que engrana con la rueda de escape, situada en la parte inferior izquierda. La rueda que está en la parte inferior derecha es la rueda primera, que transmite a la rueda de segundos el movimiento que le proporciona la rueda de centro. Como hemos comentado anteriormente, se trata de un calibre con segundos directos; es decir, la aguja de los segundos está sujeta a la propia rueda segunda.

En la fotografía 8 se puede ver el calibre una vez se han retirado las ruedas de escape, segunda y primera, así como el puente donde se aloja el sistema de remonte manual. Puede verse perfectamente el piñón corredizo y el piñón de remonte, atravesados por la tija en la parte derecha. La zona central está ocupada por un segundo puente de rodaje, que sirve de sujeción a la rueda primera. Un poco desplazado a la derecha y por debajo del centro se pude ver un orificio en este puente: es donde se aloja la rueda primera, cuyo piñón engrana con la rueda de centro. El dentado de la parte inferior del cubo del barrilete, situado en la parte superior, engrana con el piñón de la rueda de centro, que queda oculto por el segundo puente de rodaje. A la izquierda, en el espacio donde se aloja el volante, se pude ver la denominación del calibre grabada en la pletina base: “538”.

Los dos puentes del sistema de rodaje confieren una gran robustez al calibre, ya que cada una de las ruedas encuentra su justo apoyo. Además, permiten un fácil mantenimiento y montaje.

La parte de la esfera

La fotografía 9 muestra el calibre por la parte de la esfera. Si seguimos el contorno exterior del disco del día del mes podremos ver cuatro pequeños rodamientos (situados a la altura de los números 6, 12, 24 y 31 del disco del día del mes), que ayudan a mantenerlo en su posición, a la vez que facilitan su movimiento. Una vez se ha retirado la pletina que sujeta el disco, se pude ver todo el sistema de calendario y de minutería, tal como se muestra en la fotografía 10.

En la parte superior, a la altura de los días 30 y 18, se puede ver el muelle que mantiene en su posición al disco de la fecha, mientras que a la altura de los días 7 y 8 se encuentra la rueda del cambio de fecha horario. Las fotografías 11 y 12 muestran la disposición de los elementos cuando la tija está en posición de reposo y cuando está extraída, respectivamente. Cuando la tija está en reposo -fotografía 11-, el piñón corredizo engrana con el piñón de remonte de forma solidaria, por lo que al girarla accionaremos el mecanismo de remonte manual que permite la carga del muelle motor.

En la fotografía 12 se puede ver la disposición cuando la tija se ha extraído. En este caso, el piñón corredizo se desplaza hasta engranar con la rueda de transmisión. Ésta engrana con la rueda de minutos y ésta última, a su vez, con el cañón de minutos, situado en el centro del calibre. Hemos de tener en cuenta que sobre el cañón de minutos se coloca la rueda de horas, que engrana con la rueda de transmisión del cambio de fecha en su parte inferior y por la derecha, con el piñón de la rueda de minutos. De esta forma, a medida que va girando la rueda de horas se acciona el rodaje del cambio de fecha horario.

Hemos comentado anteriormente que calibre que permite el cambio de fecha rápido mediante una extracción total de la tija. Ello se consigue mediante un pivote situado en el extremo del tirete. Este pivote, mediante la acción de la tija, actúa sobre los dientes interiores del disco del calendario y lo obliga a moverse un día. Puede verse el pivote del tirete señalado con un círculo en la fotografía 10.

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En la parte superior, a la altura de los días 30 y 18, se puede ver el muelle que mantiene en su posición al disco de la fecha, mientras que a la altura de los días 7 y 8 se encuentra la rueda del cambio de fecha horario. Las fotografías 11 y 12 muestran la disposición de los elementos cuando la tija está en posición de reposo y cuando está extraída, respectivamente. Cuando la tija está en reposo -fotografía 11-, el piñón corredizo engrana con el piñón de remonte de forma solidaria, por lo que al girarla accionaremos el mecanismo de remonte manual que permite la carga del muelle motor.

En resumen, un calibre robusto paso a paso

La concepción técnica y constructiva del calibre 538 de Movado es robusta, sin que por ello se pierda en modo alguno la calidad de cada uno de sus componentes ni de las diferentes soluciones que se adoptan para cada sistema funcional. El número de rubíes, 28, ya da una idea de la calidad del calibre; no en vano Movado fue de las primeras marcas en dotar de rubíes al sistema de remonte automático. La solución de pletina basculante para conseguir la bidireccionalidad de carga en el rotor es sencilla, eficaz y facilita la comprensión de su funcionamiento.

Utilizar dos puentes para sujetar el conjunto de las ruedas del tren de rodaje permite un montaje rápido y sin grandes complicaciones. En definitva, es una lástima no ver calibres de este tipo equipando relojes automáticos en la actualidad, ya que nada tienen que envidiar a los modernos que se utilizan hoy en día.

Este artículo ha sido publicado en el número 31 de la revista Máquinas del Tiempo.

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