JANEK DELESKIEWICZ HA ESTADO RECIENTEMENTE EN MADRID PARA LA PRESENTACIÓN REVERSO ARTE ESPAÑOL “EL FLAMENCO”. MINUTOS ANTES CONVERSAMOS CON EL ARTÍFICE DEL REJUVENECIMIENTO DEL REVERSO, EL MÍTICO RELOJ DE JAEGER-LECOULTRE.

Es el director artístico y de Diseño de Jaeger-LeCoultre y lleva casi tres décadas en la Grande Maison del Valle del Joux. Su toque maestro lo vimos por primera vez en la colección del 60º aniversario del Reverso celebrado en 1991, pero después ha continuado explorando todas sus posibilidades con el Reverso Tourbillon, el Reverso Repetición Minutos, el Reverso Septantième… Pero su huella es también muy visible en el resto de las creaciones de la firma: Master, Atmos, Rendez-Vous, Hybris Mechanica etc.

De origen polaco, Janek Deleskiewicz nació en la costa oeste de Francia, cerca de La Rochelle, en 1950. Estudió música y pintura y le encantaba leer porque en su casa había libros por todas partes. Su padre trabajó en el mundo de la moda y este ambiente le influyó bastante a un joven de grandes inquietudes artísticas. Su principal influencia, según nos confiesa, fue Saint Laurent, pero también le influyeron Coco Chanel, Rudolf Nuréyev y especialmente el Pop Art, que descubrió en 1967. El arte es una constante en su vida y él prefiere explicar los conceptos a través de dibujos o diseños que con palabras. “Es más rápido y fácil”, nos comenta este artista que también se expresa con el saxofón que toca en varias bandas de jazz formadas con amigos con las que actúa por todo el mundo.

janek-deleskiewicz_director-artistico_jaegerlecoultre-2-portada
janek-deleskiewicz_director-artistico_jaegerlecoultre-3

Estudió diseño industrial y trabajó para la empresa automovilística Ford en Burdeos durante cinco años. En 1977 se trasladó a París donde organizó exposiciones de arte y diseño en el centro Pompidou, el Louvre y el Grand Palais. Más tarde se incorporó al estudio de diseño de Edouard Maurel y en 1980 se unió al equipo de Roger Tallon, el pionero del diseño industrial francés, que abandonó cuando John Belmont, CEO de Jaeger-LeCoultre en aquellos  tiempos, le fichó en 1987. Comenzó a trabajar desde ese momento en la colección del 60 aniversario del Reverso.

Janek Deleskiewicz percibe la técnica desde una perspectiva artística, emocional. “Me sorprendió cuando estudié con Richemont la imagen de Jaeger-LeCoultre porque nos hablaba de encanto y afinidad. Siempre hablamos de los mecanismos que manufacturamos, pero los clientes sólo ven funciones fascinantes. Es necesario hacer un buen mecanismo, pero también tenemos que tocar el corazón de la gente”. El cliente siempre está en la mente del director artístico de Jaeger-LeCoultre. Él se centra más en el proceso analítico que en las estrategias de marketing. Primero busca una idea potente del concepto para comenzar a trabajar y cuando encuentra el concepto piensa en los deseos del destinatario del reloj.

Deleskiewicz es bastante optimista con el futuro de Jaeger-LeCoultre. “La firma crece y tenemos muchas sorpresas” -nos cuenta- y recuerda su tradición de más de 175 años.  “Hemos fabricado relojes durante casi dos siglos que les gustan a la gente. Les recuerda el pasado pero también el futuro”. Pero en el futuro no veremos un smartwatch con el nombre de Jaeger-LeCoultre. “Creo que no son relojes. Es algo totalmente diferente, una computadora en la muñeca”. Incide en que los smartwaches tienen fecha de caducidad. “Es un producto para seis meses o un año, después lo cambias porque encuentras en el mercado otros con más funciones. Evolucionan rápidamente. No me imagino diseñando un smartwatch para Jaeger-LeCoultre”.

La relojería ha cambiado en los últimos años. Lo hemos visto con la vuelta de los relojes más clásicos, con un diseño minimalista y funciones esenciales. Esta idea la reafirma Janek Deleskiewicz, quien asegura que los relojes más simples son los bestsellers, pero piensa además que la mujer ha sido uno de los motores del cambio. “Las mujeres tienen cada vez más poder y hemos visto este fenómeno con Rendez-Vous, que ahora es uno de nuestros relojes más vendidos. Es un reloj simple, fácil de leer”.

 A los hombres –afirma- les atraen los relojes delgados con dos simples agujas, aunque también los relojes con complicaciones porque les gustan mucho los juguetes y disfrutan jugando con ellos y mostrándoselos a sus amigos. Aunque cada vez vemos en el mercado más relojes femeninos complicados, Janek Deleskiewicz insiste en que a las mujeres no les gustan las complicaciones, a excepción de las fases de luna. “Les encanta la luna. Hay una conexión, no es sólo un sueño, es algo  que tiene que ver con el sistema genético y biológico de su cuerpo”.

Cuando le preguntamos cuál es su reloj favorito no nos sorprende su respuesta. “Es el Reverso. Fue mi primer diseño en 1991”. Es un reloj que tuvo gran éxito entonces y que lo tiene también ahora.

Por Purificación Álamo

janek-deleskiewicz_director-artistico_jaegerlecoultre-1