Hombre tranquilo y discreto, Luc Perramond (1962) es, desde 2009, Director General de La Montre Hermès, y el principal encargado de fortalecer la división relojera del grupo, que en este momento representa un modesto 5% de sus ingresos a pesar de contar con una indiscutible tradición a sus espaldas.

Le avalan más de dos décadas de experiencia en el sector del lujo, su hábitat natural desde que concluyó su formación (en 1983 se graduó en Administración de Empresas en la Paris IX Dauphine, donde un año más tarde obtendría un postgrado en Negocios Internacionales; en 1987 completó sus estudios con un Máster en Financias y Negocios Internacionales en la Wharton School, Filadelfia).

Y es que en 1988, después de una breve experiencia como Consejero Asociado de Booz Allen & Hamilton, Luc Perramond inauguró una larga y fructífera etapa en TAG Heuer, durante la cual contribuyó decisivamente en situar la firma en el lugar prominente que hoy ocupa dentro de la Alta Relojería. Dentro de la firma suiza, Perramond fue Presidente de la división de Estados Unidos (1988-1992), Dirección Comercial (1993-1995) y Vicepresidente Ejecutivo (1995-1999), antes de convertirse en Vicepresidente y responsable de la política internacional de la división relojera y joyera del gran grupo LVMH (1999-2000).

Fundador y Presidente de LP Consulting (consultoría especializada en el sector del lujo), Perramond abandonó la empresa en 2002 para convertirse en Presidente para Europa y Asia –y miembro de la junta directiva- de H. Stern Jewelers.

En un primer año muy marcado por los efectos de la crisis económica global (aunque La Montre Hermès experimentó un crecimiento de ventas a través de su propia red de distribución), Perramond dedicó todos sus esfuerzos a conocer los entresijos de la división y a fijar una estrategia comercial para los siguientes años. Esta estrategia es la que se está implementando actualmente, con un claro objetivo: que la relojería tire del carro del grupo, al nivel de la seda o la piel.

Luc Perramond