TUDOR RELOJ HERITAGE BLACK BAY CHRONO

El reloj Heritage Black Bay de  Tudor fusiona su tradición acuática con el mundo del motor y se presenta con caja de acero de 41 mm, esfera negra mate con contador bicompax y un calibre automático manufacturado.

reloj Heritage Black Bay de Tudor

En las últimas décadas Tudor ha dedicado igual atención a los relojes de submarinismo profesional, que empezó a desarrollar en 1954, que a los relojes con función de cronómetro, que realiza desde 1970.

Los relojes de submarinismo profesional Tudor estaban avalados por su adopción por parte de cuerpos de élite de la armada estadounidense y la francesa, prueba irrefutable de su capacidad de soportar condiciones extremas. No eran relojes fabricados por encargo ni especialmente para ellos, sino que las citadas fuerzas militares los adoptaron como parte de su equipamiento. Por norma general, su única distinción era un grabado en el fondo roscado de la caja. Así por ejemplo, los utilizados por la marina nacional francesa llevaban las iniciales “M.N.” y los dos últimos dígitos del año en que fueron adquiridos.

El primer cronógrafo desarrollado por Tudor fue bautizado “Oysterdate” y estaba equipado con un calibre Valjoux 7734 de cuerda manual. Su configuración era bicompax y el contador de minutos del cronógrafo ya mostraba un cómputo de 45 minutos en lugar del más tradicional de 30. Tanto la corona como los pulsadores de las funciones del cronógrafo eran roscados y, gracias a su caja Oyster, el conjunto ofrecía una estanqueidad de 50 metros.

Este nuevo modelo, un híbrido de cronógrafo —con calibre manufactura— y reloj de submarinismo de la colección Heritage Black Bay, con sus famosas agujas Snowflake, rinde tributo a algunas de las referencias más importantes de la firma ginebrina, y hará las delicias de los aficionados de ambos mundos.

CAJA DE ACERO SATINADO Y PULIDO

El Heritage Black Bay Chrono tiene una caja de acero de formas clásicas, con un diámetro de 41 milímetros y una construcción tradicional de tres cuerpos. El bisel es fijo, con un acabado satinado con motivos circulares y una escala taquimétrica grabada y coloreada de negro, que ofrece un nítido contraste y una perfecta lectura. El cristal, de forma abombada, está realizado en zafiro, de modo que representa la perfecta combinación de una estética vintage con el dominio de los nuevos materiales resistentes a las rayaduras. La carrura tiene unas líneas estilizadas y suaves, con unas asas solidarias a la misma y sutilmente inclinadas.

reloj Tudor Heritage Black Bay brazalete de acero

La caja presenta un acabado satinado, excepto en su contorno más exterior, que está biselado y pulido. El fondo, como no podía ser de otra forma, está roscado a la carrura y cuenta con el clásico contorno ranurado de las cajas Oyster, que precisan de una herramienta especial para su apertura y cierre, a la vez que permiten un ajuste preciso y proporcional de la fuerza que se ejerce en toda la rosca.

La corona, de tipo roscado, hace honor a su denominación —“Big Crown”— por sus generosas dimensiones, y además es idéntica a la del primer reloj de Tudor hermético a 200 metros, presentado en 1958. Tiene el contorno finamente ranurado y en su frontal se puede apreciar la rosa característica de los Tudor, grabada y lacada en negro. El tubo de la corona es de aluminio anodizado en negro. Los pulsadores de las funciones del cronógrafo son también roscados, lo que evita un accionamiento accidental de dicho mecanismo, y están inspirados en los de la primera generación de cronógrafos Tudor.

Tudor permite escoger para este modelo bien una correa de cuero crudo de color marrón o con un brazalete metálico. Ambos incorporan un cierre desplegable con sistema de seguridad.

reloj Tudor Heritage Black Bay con pulsera de piel o brazalete de acero

El brazalete de acero está inspirado en los fabricados por Tudor en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, caracterizados por tener las cabezas de remache —responsables de fijar los eslabones— visibles en un lateral. Además, y este es un distintivo de la colección Heritage, tanto la versión con correa como la dotada de brazalete se acompañan con una correa de tela vaquera elaborada con la técnica Jacquard. Realizada por una empresa familiar de la región de Saint-Étienne, esta técnica se basa en la utilización de un telar mecánico, creado en el siglo XIX por Joseph Marie Jacquard, que utilizaba tarjetas perforadas para tejer patrones en la ropa.

reloj Tudor Heritage Black Bay pulsera tela vaquera

ESFERA DE DISPOSICIÓN BICOMPAX

El Heritage Black Bay Chrono se presenta con una esfera abombada de color negro mate, con una disposición de las indicaciones de tipo bicompax: contadores a las nueve y a las tres horas. Ambos contadores están situados a un nivel inferior que el resto de la esfera, lo que dota al conjunto de una singular profundidad y de una mejor legibilidad. A las nueve horas está situado el segundero horario, mientras que a las tres horas encontramos el contador de minutos. A diferencia del habitual cómputo de 30 minutos, el contador de minutos del cronógrafo del Heritage Black Bay Chrono es de 45 minutos, como sucedía con los modelos primigenios de los 70. La grafía de ambos contadores es idéntica.

reloj Heritage Black Bay de Tudor

Los índices horarios de las horas no cardinales son de tipo circular y están rellenos de material luminiscente. A las doce horas se sitúa un triángulo invertido, mientras que a las seis horas encontramos una ventana biselada en la esfera que permite la lectura de la fecha, con los numerales en negro sobre un fondo blanco.

Las agujas centrales de horas y minutos son de trazo recto y tienen la zona central recubierta de material luminiscente, lo que permite una cómoda lectura en condiciones de baja luz ambiental. La aguja de los minutos acaba en punta, mientras que la de las horas tiene un acabado recto, además de un ensanche de forma cuadrada. Es la clásica aguja Snowflake —”copo de nieve, en inglés”— de los relojes de submarinismo de la década de los 70 que adoptó la marina francesa. La aguja trotadora central —el contador de segundos del cronógrafo— es de líneas rectas, con una terminación en forma de punta de flecha y un contrapeso circular. Las agujas de los dos contadores son de tipo bastón.

El exterior de la esfera está circundado por una indicación de tipo semiferrocarril, en la que cabe destacar los tres índices entre los segundos, que permiten dividir el segundo en ocho fracciones, acordes a la frecuencia de oscilación del órgano regulador del movimiento.

La grafía de la esfera es la habitual de los relojes de la marca ginebrina: a las doce horas encontramos el escudo y el nombre de la firma, acompañados por su ciudad de origen. A las seis horas destaca, en rojo, la estanqueidad de la caja, expresada en metros y en pies (200 y 600, respectivamente), y, debajo, una mención al Control Oficial Suizo de Cronómetros (más conocido por su acrónimo “COSC”), cuyas pruebas certifican la calidad cronométrica del conjunto.

UN MOVIMIENTO CONTEMPORÁNEO

En el interior del Heritage Black Bay Chrono encontraremos el calibre MT5813, basado en el B01 de Breitling, del que hereda sus características principales, y al que Tudor proporciona un órgano regulador de alta precisión, a la vez que lo dota de sus propios códigos de acabado. Se trata de un movimiento de concepción modular, de carga automática, con rueda de pilares y engrane vertical. Tiene un diámetro total de 30,4 mm y un grosor de 7,23 mm. Está equipado con 41 rubíes y con un barrilete que le proporciona una reserva de marcha de hasta 70 horas, lo que permite a su usuario dejarlo guardado durante todo un fin de semana sin tener que preocuparse de ajustarlo cuando se lo vuelva a poner.

calibre MT5813, basado en el B01 de Breitling

El sistema de carga automática implica la acción de un rotor central, soportado por un cojinete de bolas de grandes dimensiones, calado y acabado con un satinado radial. Está equipado con un sistema de ruedas inversoras, lo que permite aprovechar ambos sentidos de giro para la carga del muelle motor.

Debajo del sistema de carga automática encontramos el módulo del cronógrafo. El sistema del cronógrafo utiliza una rueda de pilares como órgano distribuidor del movimiento de las diferentes palancas que actúan sobre el rodaje de los contadores para activar sus tres funciones: puesta en marcha, paro y puesta a cero. Para conectar el rodaje horario, que es el que mide el tiempo transcurrido, con el rodaje del cronógrafo, encargado de accionar los contadores cronográficos, utiliza un sistema de embrague vertical. Este sistema, utilizado en la mayoría de cronógrafos de nueva creación, evita el tan molesto salto de la aguja trotadora en el momento de la puesta en marcha. A diferencia del B01 de Breitling, que posee contadores de horas y de minutos, el MT5813 sólo incorpora el contador de minutos, que además tiene la particularidad de permitir la totalización de 45 minutos, en lugar de los 30 minutos del B01.

Donde más se nota la aportación de Tudor en este movimiento es en el órgano regulador. El MT5813 está dotado de una espiral de oscilación libre —a diferencia de la espiral con raqueta del B01 de Breitling—, por lo que el ajuste de la variación de marcha se realiza mediante cuatro tornillos situados en la llanta del volante. El conjunto volante/espiral oscila a unas rápidas y modernas 28.800 alternancias por hora, equivalentes a una frecuencia de oscilación de 4 Hz. Por tanto, permite realizar cómputos de 1/8 de segundo mediante la aguja trotadora.

Otra curiosidad del MT5813 es el uso de dos sistemas antichoque. Los sistemas antichoque se encargan de proteger los pivotes —los extremos— de los ejes. En la gran mayoría de los movimientos sólo el eje del volante dispone de este sistema. Sin embargo, en el MT5813 también se ha aplicado al eje de la rueda de escape. Además no se ha utilizado el mismo sistema para ambos ejes: el antichoque del eje del volante es de tipo Incabloc, mientras que el del eje de la rueda de escape es de tipo Kif.

El MT5813 dispone de un sistema de paro del segundero en el momento de efectuar la puesta en hora del reloj. El cambio de fecha es instantáneo, con ajuste rápido, y se puede efectuar en cualquier momento; es decir, no tiene el clásico periodo —entre las 10 PM y las 02 AM, aproximadamente— en el que se aconseja no realizar el cambio de fecha por temor a una avería del sistema de arrastre del disco de los días del mes.

Por Alica M. McKanner

Recent Posts