Audemars Piguet

ROYAL OAK CONCEPT TOURBILLON VOLANTE

JUEGOS DE COLORES

Por Ernest Valls

La manufactura Audemars Piguet presenta seis nuevos modelos del Royal Oak Concept Tourbillon Volante, finamente decorados con un degradado de gemas y diamantes de extraordinarios destellos de luz multicolor.

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a Manufactura suiza Audemars Piguet acaba de presentar una serie de seis nuevos modelos que la encumbran en la más alta cima de la relojería y de la joyería, desde donde un degradado de gemas y diamantes irradian a su alrededor juegos de luz inesperados y multicolores. Una sutil simbología que cobra su sentido con el lema actual de la marca: “Born in Le Brassus, raised around the world”. Son piezas de personalidad única y contrastes sorprendentes que serán, sin duda alguna, un destello de luz sobre la muñeca que atraerá todas las miradas en derredor.

Caja de oro blanco con engaste de zafiros azules de talla baguette, y bisel con engaste de zafiros azules de talla baguette.

Caja de oro blanco con engaste de diamantes de talla brillante, y bisel con engaste de  gemas multicolores de talla baguette.

Los detalles que convergen en estos modelos no son temas menores. Audemars Piguet utiliza como base un modelo que se ha convertido en todo un icono, no sólo de la marca, sino también de la relojería contemporánea. El Royal Oak, presentado por primera vez en 1972 y diseñado por el genial Gérald Genta, supuso un punto de inflexión en la historia de la marca de Le Brassus, y muy probablemente la ayudó a superar la denominada “crisis del cuarzo”, que afectó a todas las grandes manufacturas –en mayor o menor media– en la década de los 70. Tal como reza su nombre, los modelos utilizan un movimiento que incorpora, como elemento regulador, un tourbillon volante. Si el diseño, fabricación y construcción de un tourbillon representa uno de los máximos logros relojeros, que además sea volante –es decir, que sólo tenga un punto de apoyo, de modo que aparente “volar” sobre el mecanismo– es un reto al alcance de pocos. A ello se debe añadir que estamos ante un “concept watch”, es decir, un reloj en fase conceptual, sobre el que dar rienda suelta a todas las ideas creativas, tanto técnicas como estéticas, de la manufactura sin atender a limitación alguna. Y, para finalizar, se ha recurrido a la alta joyería para adornar cada una de las seis piezas y presentarlas de un modo brillante y singular. Es una demostración, no sólo de la destreza y la maestría de los orfebres de la firma de Le Brassus, sino también la capacidad de buscar la perfecta tonalidad de cada gema para lograr un resultado que ofrezca destellos de luz multicolor.

Caja y bisel de oro blanco con engaste de gemas multicolores de talla brillante.

Caja de oro blanco con engaste de zafiros azules de talla brillante en degradado, y engaste de zafiros azules talla brillante en el bisel.

Gemas, tallas y colores

Una gema, en su estado natural, suele carecer de brillo, además de presentar imperfecciones. Es gracias a la talla que se convierte en una gema preciosa y refleja la luz de forma única. Se han escogido dos tallas para las gemas que adornan estos relojes: brillante y baguette. La talla brillante es la más utilizada, ya que potencia las propiedades de la gema y es la que crea un mayor brillo y dispersión de la luz. Este tipo de talla se caracteriza por dar una forma redondeada a la gema y presenta 57 facetas, es decir, superficies planas que forman el exterior. La talla baguette toma su nombre del clásico pan francés estrecho y alargado, ya que esa es la forma que se da a la gema: estrecha, alargada y rectangular. El corte presenta 25 facetas.

Cuatro de los modelos están engastados con zafiros en un degradado azul, y en los otros dos modelos se utilizan gemas multicolores que crean un efecto arcoíris. Encontrar las piedras, los colores y los contrastes idóneos ha sido esencial a la hora de diseñar cada una de las creaciones. Una tarea nada sencilla, dado que los relojes poseen hasta 468 gemas de talla brillante y 208 de talla baguette en degradado. 

Para los dos modelos arcoíris se han elegido doce tipos de gemas multicolores, tales como el rubí (corindón, óxido de aluminio), la tsavorita (un granate de color verde), la esmeralda (variedad verde del berilio), el topacio (un fluorosilicato de aluminio con variedad de colores), la tanzanita (variedad azul/púrpura de la ziosita), la amatista (variedad violeta del cuarzo) y el zafiro (variedad azul del corindón), combinadas con esmero para lograr un resultado de tonos vivos y degradado fluido. La sucesión de rojos, naranjas, amarillos, verdes, azules y morados realza la geometría de la caja y el bisel, mientras que las gemas reflejan la luz con un efecto visual único semejante al de un arcoíris.

El tourbillon volante, que compensa el efecto de la gravedad y aumenta la precisión del reloj, describe su rotación a las 6 horas. Está engastado con gemas de talla brillante, un arte en sí mismo para un componente sumamente pequeño y ligero.

El primer modelo combina una caja y una esfera engastados con diamantes, con un bisel arcoíris decorado con piedras de talla baguette. El segundo, por su parte, exhibe un diseño de “pavé” integral de gemas multicolores de talla brillante.

Las piedras que adornan los nuevos modelos han sido talladas y pulidas una a una para lograr la forma y el tamaño adecuados antes de ser dispuestas a mano sobre el oro por expertos joyeros. El engastado de la esfera planteaba un reto añadido por las diminutas proporciones de los componentes del movimiento.

Para el proceso del engaste, se practican con delicadeza minúsculas hendiduras en las piedras, y a continuación estas se encajan meticulosamente, una a una, en un raíl oculto en el componente de oro, de modo que dan la impresión de sostenerse por sí solas. El engaste invisible de cada uno de los modelos requiere 150 horas de dedicación.

Royal Oak tourbillon volante

Audemars Piguet ha seleccionado la caja del Royal Oak para dar vida a estas excepcionales piezas. Hay dos tipos de caja en función de si el material constructivo es oro blanco u oro rosa. En ambos casos, la calidad del oro es de 18 quilates y el diámetro es de 38,5 milímetros; sin embargo, varía el grosor, que es de 11,4 mm para la caja de oro blanco y de 11,6 para la de oro rosa. Tanto el cristal que cubre la esfera como el que protege el fondo son de zafiro transparente con tratamiento antirreflejos. La corona está engastada con un cabujón de zafiro traslúcido. La estanqueidad del conjunto está catalogada en 20 metros de profundidad.

Los diamantes y gemas de colores que adornan los nuevos modelos han sido tallados y pulidos uno a uno para lograr la forma y el tamaño deseado. El engastado de la esfera plantea un reto añadido por las diminutas proporciones del diseño y de los componentes del movimiento.

Las esferas, de tipo esqueleto, presentan un realce del mismo material que la caja. Las agujas son también de tipo esqueleto y están realizadas con el mismo material que la caja. Las aberturas de la esfera permiten observar, a la altura de las once horas, el barrilete. Éste también ha sido esqueletado y ofrece una excepcional vista del muelle motor, que constituye la fuente de energía del reloj. A la altura de las tres horas destaca, en un saliente de la esfera, el habitual anagrama “AP” que distingue los modelos de la marca. Los puentes, satinados con ángulos pulidos y decoraciones blancas lacadas, y visibles en el fondo de la esfera esqueleto, también se pueden contemplar a través del fondo de cristal de zafiro.  

El movimiento encargado de dar vida a estas piezas es el calibre de cuerda manual AP 2951, presentado en 2020. Tiene un diámetro de 13 líneas –unos 29,5 milímetros– y un grosor de 4,75 mm. Incorpora un total de 225 componentes y 17 rubíes. La reserva de marcha mínima garantizada es de 77 horas. Como hemos comentado, utiliza como órgano regulador un tourbillon volante situado a la altura de las seis horas, que realiza una revolución completa por minuto. La frecuencia de oscilación del conjunto volante/espiral es de 3 Hz, que equivalen a unas tranquilas 21.600 alternancias por hora.

También se ha prestado especial mimo en adaptar una correa a cada uno de los modelos. Todas ellas están realizadas en de piel de aligátor con un motivo de “escamas grandes cuadradas”, son de color azul o azul claro y están cosidas a mano. Asimismo, incorporan una hebilla desplegable AP de oro blanco o rosa de 18 quilates –según el material de la caja–, con un engaste de piedras preciosas. Cada engaste varía y se adaptada a cada modelo: desde zafiros azules de talla baguette hasta diamantes de talla brillante, pasando por gemas multicolores también de talla brillante. Cada modelo se sirve con una correa adicional de caucho azul o azul claro.

Más información en: www.audemarspiguet.com

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