Junghans

Max Bill Regulator Bauhaus

Sobre el cristal de zafiro del fondo del reloj, destaca la ilustración del edificio de la Bauhaus en Dessau.

A principios de los años 50, los responsables de la firma relojera alemana Junghans recurrieron al artista suizo Max Bill para que diseñara para ellos un reloj de cocina. Nacido en 1908, Bill había estudiado en la Bauhaus de Dessau y era un fiel representante del estilo purista y funcional que promulgaba esta escuela de arte y arquitectura. La experiencia fue tan positiva que, a partir de 1961, Max Bill empezó a diseñar los relojes de pulsera de la compañía, dotándolos de una personalidad única.

Ha pasado más de medio siglo, y Junghans continúa honorando la figura de Max Bill –y, en consecuencia, la filosofía de diseño de la Bauhaus– a través de su colección homónima, que ofrece una gama de modelos casi minimalistas que transmiten equilibrio y funcionalidad en todas sus líneas. Por si fuera poco, con la serie max bill Bauhaus rinde un homenaje más explícito a la escuela de diseño y arquitectura, con una ilustración del edificio de la Bauhaus en Dessau, que ocupa la trasera de todos sus relojes.

Entre las últimas adiciones a esta serie se encuentra el max bill Regulator Bauhaus, un modelo que, como su nombre indica, presenta en la esfera la disposición propia de los viejos reguladores de pared, de gran precisión, que los relojeros utilizaban antiguamente para poner en hora el resto de guardatiempos del taller: la aguja central de minutos ocupa en solitario el centro de la esfera, mientras que las agujas de las horas y los segundos son relegadas a sendas subesferas con el fin de no entorpecer la visión de la primera.

En línea con la estética minimalista de la colección, el max bill Regulator Bauhaus presenta una esfera blanca, nítida, con unas sencillas líneas de color gris como índices de la escala de minutos. Aquellas que coinciden con los puntos horarios son significativamente más largas (aunque su medida depende de su posición), un detalle del diseño que no solo facilita el cómputo de los minutos, sino que dota de un mayor equilibrio a la esfera y crea un lazo estético con el resto de modelos de la colección, que sí cuentan con una indicación horaria central. Además, los índices cardinales cuentan con un punto recubierto de material luminiscente blanco (dos, en el caso del relativo a las 12).

El contador horario se ha situado a las 12 horas, y no está delimitado por anillo alguno. Está formado, simplemente, por doce numerales arábigos –también en gris– sobre los cuales circula la punta de la aguja horaria. El pequeño segundero, ubicado a las 6 horas, está formado por unos índices cortos, complementados cada cinco unidades por unos marcadores más largos, y por numerales arábigos en los puntos horarios. Como ejemplo del cuidado con el que se ha diseñado cada detalle de la esfera, el índice relativo a los 30 minutos no se ha acortado para dejar espacio segundero, sino que se introduce en él y hace las veces de marcador de los 30 segundos.

A las 3 horas se ha ubicado una ventana que deja a la vista el disco de fecha, con numerales rojos sobre fondo blanco. No son el único elemento de este color, puesto que las agujas de horas y minutos –ambas de tipo bastón, acabadas en punta– incorporan un recubrimiento de material luminiscente rojo (respetuoso con el medio ambiente) en su zona central. El fino segundero, por su parte, tiene la punta del mismo color. A las 9 horas se ha incorporado el nombre de la marca y del modelo, en una elegante fuente.

La caja del reloj está elaborada en acero inoxidable mate y cuenta con unas medidas de 40 mm de diámetro por 10,9 de grosor. En consonancia con la estética de la esfera, presenta unas líneas extremadamente puras, con un bisel fino y unas asas que apenas despuntan de la carrura, igual que la discreta corona ranurada. El cristal de zafiro que protege la esfera está visiblemente abombado, igual que el de los modelos diseñados por Max Bill en los años 60. Sin duda, su elemento más distintivo es la citada ilustración del edificio de la Bauhaus sobre el cristal de zafiro del fondo, cuyos ventanales permiten admirar un fragmento del calibre de carga automática J800.5 que late en su interior, y que es capaz de proporcionar al reloj una autonomía de 38 horas.

 Completa la imagen del max bill Regulator Bauhaus una sencilla correa de cuero, dotada de un cierre de hebijón de acero inoxidable mate.

Más información en: junghans.de

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