Madrid está de moda

Daniel Nicols
www.nicols.es 

Madrid y Miami están de moda. Dos ciudades muy diferentes con un denominador común: además de ser latinas, fueron un oasis de libertad durante la pandemia y hoy en día son el centro de atención de la inversión internacional, del estilo de vida y de las ganas de disfrutar cada instante.

Aunque tengo una especial predilección por Miami desde que pasé allí los peores momentos pandémicos, de Madrid al cielo. Nuestra amada capital de España resuena cada día con más fuerza en el panorama internacional como polo de atracción de inversión, y con un turismo que está creciendo más del doble que la media nacional por su patrimonio cultural e histórico. Madrid es una ciudad que está muy presente en nuestra industria y en ella se anticipan tendencias e inversiones. Incluso la OTAN (o NATO) nos ha puesto en el ojo del mundo para el pistoletazo de salida del verano. Sin embargo, en los últimos meses hemos visto una destrucción del canal de distribución, en Madrid y en toda España, de marcas como TAG Heuer o Breitling que han continuado cerrando puntos de venta (o se los han cerrado). Pero con una gran diferencia, ahora caen las familias más importantes de la relojería, joyerías que tienen marcas como Patek o Rolex. La anticipada guerra de las marcas ha llegado ahora a los más grandes, que pierden marcas reconocidas y apuestan por otras como Oris para suplirlas, aunque parecen olvidar que lo que debe primar siempre es la rentabilidad.

Por otro lado, el todo poderoso El Corte Inglés, ha comenzado con una restructuración de sus centros, cerrando centros históricos como la Vaguada o Serrano Man, entre otros, y, lo que es más peligroso para nuestra industria, cerrando las explotaciones propias de Serrano y Castellana, lo cual da mucho que pensar… y anticipa la salida de muchas marcas de El Corte Inglés, lo que reducirá aún más el canal de distribución. 

Pero a rio revuelto ganancia de pescadores. Ya sabéis que me gusta decir las cosas como son o como las pienso; creo que aceptar lo malo nos ayuda a crear nuevos sueños y, aunque más vale dinero en mano que ilusiones de verano, hay muchas oportunidades en una industria que está creciendo en valor en dos dígitos (12,8%) y, después de unos años malos, también crece en número de unidades vendidas un 2,3%.

Las oportunidades traen consigo inversión, y con ella, nuevos crecimientos. Por ejemplo, en las últimas semanas hemos visto las aperturas de Hublot y Breitling en Madrid. Aunque han tenido que ser de la mano de una distribuidora, ya era hora de que al menos actualizaran su imagen. 

También hemos visto la apertura de una nueva boutique Rolex en Canalejas; un nuevo espacio de Patek Philippe haciendo esquina en Serrano, a muy pocos metros de Wempe, que a su vez nos sorprende con un nuevo espacio de Lange & Söhne, y la incorporación de marcas como Parmigani y Girard-Perregaux, que no podrán suplir la perdida en España de Patek y Rolex. 

El grupo Richemont, por su parte, dejó El Corte Inglés y, aunque pareció decantarse por Canalejas, finalmente se ha hecho con la calle José Ortega y Gasset, incorporando la boutique de Jaeger-LeCoultre, mientras corren los rumores de que marcas como Vacheron Constantin, Richard Mille y Van Cleef & Arpels están buscando local en el epicentro de la Milla de Oro: José Ortega y Gasset con Serrano.

Pero, sin duda alguna, el grupo donde yo invertiría hoy en día es Swatch, porque su política de inversión en producto está haciendo que ofrezca la mejor calidad-precio del mercado en la mayor parte de sus marcas, lo cual será recompensado. Y en joyeros como Nicols, que además de ser sostenibles, apuestan por fabricar en Madrid. 

¿Y la inflación, qué?, pensareis. ¿No va a decir nada de la una inflación que rompe récords históricos y se desboca hasta el 10,2% en el último mes? Con todas las líneas que he escrito sobre la subida de precios sin control… no digo nada porque lo dicho, dicho está, y para contener la subida de precios no hay nada más que hacer que aumentar la producción, tarea difícil para todos menos para el grupo Swatch, ya que, al fin y al cabo, la gran mayoría depende de proveedores externos, por mucho que llamen a sus movimientos manufacturados.

Además, Madrid sufre mucho menos el incremento de la inflación porque la base es mucho menor que en otras capitales europeas, lo que la hace ahora más interesante que nunca para disfrutar de nuestro tiempo. Como veis, mi querida Madrid está de moda y lo seguirá estando mientras nos dejen y las golondrinas vuelvan como cada verano.

Comentarios y sugerencias: club@maquinasdeltiempo.com

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