Oyster Perpetual Explorer

El Everest en tu muñeca

Por Ernest Valls

El Explorer, nacido en el techo del mundo, recupera el tamaño original de 36 milímetros con caja Rolesor amarillo. La esfera, lacada en negro, y los emblemáticos numerales arábigos forjan la identidad de este clásico que no cesa de rejuvenecerse.

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esde la década de 1930, Rolex ha dotado de relojes Oyster a numerosas expediciones al Himalaya. Esta iniciativa pionera ilustra la voluntad de la marca ginebrina de hacer del mundo un laboratorio para poner a prueba sus relojes en condiciones reales con el fin de mejorarlos y evolucionarlos de manera continua. De este modo, las observaciones que les proporcionan los miembros de las diferentes expediciones influyen directamente en la evolución de los relojes, siempre con vistas a mejorar su precisión, su robustez y su funcionalidad.

Los aficionados al alpinismo recordarán, sin duda, la fecha del 29 de mayo de 1953, cuando, a las 11:30, el explorador neozelandés sir Edmund Hilary
(Auckland, Nueva Zelanda 1919–2008) y el sherpa nepalí Tenzing Norgay (Tengboche, Nepal 1914–
Darjeeling, India 1986) coronaron con éxito el Everest por primera vez, como parte de la expedición británica dirigida por el coronel John Hunt. Un Oyster Perpetual acompañó a Edmund y a Tenzing durante la ascención. Como muestra de la relación privilegiada que une a Rolex con el mundo de la exploración se presenta, ese mismo año de 1953, el Explorer. A partir de ese momento, expedicionarios como Ed Viesturs (Fort Wayne, EE.UU. 1959), filántropo y ecologista que ha coronado las catorce cimas más altas del mundo sin oxígeno suplementario; Jean Toillet (Orsières, Suiza 1948), que ha pisado la cima de diez de los picos de más de 8.000 metros de altura, y Alain Hubert (Schaerbeek, Bélgica 1953), que realizó la travesía del Océano Ártico, han reflejado la idiosincrasia de este carismático modelo de la firma de la corona.

El nuevo Oyster Perpetual Explorer retoma el tamaño de 36 milímetros del original de 1953 y se presenta, por primera vez, con caja bitono Roselor (acero Oystersteel y oro amarillo).

Caja de 36 milímetros

Las principales novedades de este nuevo modelo de Explorer, con referencia 124273, que fue presentado en el Watches & Wonders de este año en Ginebra, son el diámetro de la caja, que retorna a los 36 milímetros originales, y el uso, por primea vez en la colección, de una caja bitono Roselor (acero Oystersteel y oro amarillo).

La combinación de oro amarillo de 18 quilates con acero Oystersteel –una aleación de acero especialmente resistente a la corrosión– es una particularidad de Rolex desde 1933, fecha en la que registró el nombre Rolesor. Es el encuentro de dos metales: uno noble, que fascina por su brillo e inalterabilidad, y el otro, reputado por su resistencia a la corrosión, robustez y fiabilidad.

La legibilidad es una de las piedras angulares del diseño de la colección, imprescindible cuando se está en condiciones extremas.

En este nuevo Explorer, el bisel, la corona y los elementos centrales del brazalete son de oro amarillo de 18 quilates, mientras que la carrura, el fondo y los eslabones laterales del brazalete son de acero Oyster-steel. El bisel, los elementos centrales del brazalete y el lateral de la carrura presentan un acabado pulido, mientras que los eslabones laterales del brazalete y la parte frontal de la carrura, que prácticamente son las asas, presentan un fino acabado satinado.

La caja, tipo Oyster, garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros de profundidad. Como corresponde a toda caja Oyster, la carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel. El fondo, ciego, presenta el habitual fino contorno acanalado que precisa de una herramienta especial para su apriete y abertura. La corona es de tipo Twinlock, provista de doble hermeticidad, y enrosca sólidamente a la carrura. El cristal que cubre la esfera es de zafiro transparente resistente a las rayaduras, y cuenta con un tratamiento antirreflejos.

El cierre de seguridad desplegable Oysterlock previene cualquier apertura involuntaria del brazalete.

Una combinación perfecta de metales y colores: el gris del acero Oystersteel con el amarillo del oro.

El brazalete Oyster de este modelo está equipado con un cierre de seguridad desplegable Oysterlock, diseño y patentado por Rolex, que previene cualquier apertura involuntaria. Está dotado del cómodo sistema de extensión rápida Easylink, también desarrollado por la marca, que permite ajustar su longitud de manera sencilla, hasta unos 5 milímetros. Además, su particular sistema de fijación invisible ofrece una perfecta continuidad visual entre el brazalete y la caja, prueba de que hasta el más mínimo detalle ha sido estudiado y cuidado en grado superlativo.

Esfera de gran legibilidad

Una característica imprescindible para un reloj que acompañe a un explorador en sus aventuras consiste en la perfecta legibilidad horaria que debe ofrecer. En este caso, el Explorer lo consigue de forma más que brillante.

La esfera negra, que pasa a ser lacada, luce los índices y los numerales horarios aplicados en un excepcional contraste. Tanto índices como numerales son de oro amarillo y están recubiertos con el Chromalight característico de Rolex. Cuando el reloj está sumido en condiciones de baja luminosidad ambiente, la intensidad de la tenue luz azul que emite el Chromalight se mantiene durante más tiempo. A la luz del día, el tono es de un blanco vivo. A las doce horas se encuentra el típico triángulo isósceles invertido, mientras que en el resto de horas cardinales encontramos los emblemáticos números de las tres, seis y nueve horas. El resto de índices horarios presentan la ya conocida forma rectangular.

Tanto los índices como las agujas están recubiertos con el característico Chromalight de Rolex, que emite una tenue luz azul.

La aguja central de las horas presenta el habitual círculo con la estrella de tres brazos. Todas las zonas interiores están rellenas de material luminiscente Chromalight. La aguja central de los minutos, de trazos rectos y acabada en una estilizada punta, también incorpora Chromalight en su zona central. Por último, la aguja central de los segundos incorpora el clásico botón cerca de su extremo, relleno de Chromalight, así como un contrapeso más pequeño, también con forma de botón. El hecho de que todas las agujas presenten una forma totalmente diferente facilita la lectura horaria. Además, al incorporar material luminiscente, la legibilidad se mantiene incluso en condiciones de baja luminosidad ambiente.

El exterior de la esfera está rematado por una minutería impresa de color blanco. También se han impreso sobre la esfera lacada, a las doce horas, tanto la corona de cinco puntas como el nombre de la marca, seguidos de la referencia a la tipología de la caja (“OYSTER”) y al movimiento automático (“PERPETUAL”), y del nombre del modelo: “EXPLORER”. A la altura de las seis la inscripción “SUPERLATIVE CHRONOMETER OFFICIALLY CERTIFIED” hace alusión al hecho de que el movimiento ha sido certificado como cronómetro por el COSC y también ha logrado la certificación propia de Rolex tras el encajado.

El calibre 3230 de manufactura Rolex, presentado el pasado 2020, presenta elevadas prestaciones: precisión, reserva de marcha, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

Calibre 3230, manufactura Rolex

Este nuevo modelo Explorer incorpora el nuevo calibre manufactura 3230 de Rolex, presentado en 2020. Es un movimiento de cuerda automática mediante un rotor central soportado por un cojinete de bolas. Presenta unas elevadas prestaciones en cuanto a precisión, reserva de marcha, resistencia a los golpes y a los campos magnéticos, comodidad de uso y fiabilidad.

El calibre 3230 está equipado con el escape Chronergy, patentado por Rolex, que combina un alto rendimiento energético con una gran seguridad de funcionamiento y está fabricado con una aleación de níquel-fósforo que lo hace insensible a los campos magnéticos, uno de los principales enemigos de la precisión cronométrica de los relojes mecánicos. Adicionalmente, cuenta con la ya clásica espiral azul Parachrom, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética que hace que sea hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de recibir golpes. Además, la espiral Parachrom cuenta una curva final Rolex que garantiza la regularidad de marcha –el isocronismo– en todas las posiciones. Los pivotes del eje del volante se apoyan sobre amortiguadores tipo Paraflex, desarrollados por Rolex, que ofrecen una excelente resistencia a los golpes en esta parte tan sensible del calibre. Gracias a la arquitectura del barrilete y a la eficiencia energética del escape, el calibre 3230 posee una reserva de marcha de unas 70 horas, es decir, casi un día más que las habituales 48 horas. El calibre 3230 está dotado de un total de 31 rubíes.

El calibre 3230 incorpora la ya habitual espiral azul Parachrom, fabricada por Rolex en una aleación paramagnética. De igual modo, el volante incorpora los tornillos Microstella, que permiten un perfecto ajuste de la variación de marcha.

El rotor está fabricado de una sola pieza y presenta un troquelado en forma de sectores circulares en su parte central. Por su parte, el volante incorpora los habituales tornillos Microstella –hay cuatro–, que permiten un equilibrado dinámico del conjunto, además de un fino ajuste de la variación de marcha. La frecuencia de oscilación del conjunto volante/espiral es de 4 Hz, equivalente a unas rápidas y contemporáneas 28.800 alternancias por hora. Para mejorar la estabilidad del sistema de regulación, el puente del volante es transversal y también permite ajustar su altura para una perfecta sujeción del eje del volante.

Como todos los relojes Rolex, el Oyster Perpetual Explorer cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por la firma en 2015. Esta denominación atestigua que cada reloj que sale de los talleres de la marca ginebrina ha superado de manera exitosa una serie de pruebas llevadas a cabo por Rolex en sus propios laboratorios y con arreglo a sus propios criterios de calidad. Estas pruebas de certificación se efectúan al conjunto del reloj una vez encajado (a diferencia del certificado de cronómetro expedido por el COSC, que también posee, que sólo afecta al movimiento), y tiene el fin de garantizar sus prestaciones en la muñeca en materia de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía. La certificación de Cronómetro Superlativo de Rolex permite una precisión del orden de -2/+2 segundos diarios, una desviación de marcha inferior a la admitida para la obtención del certificado de cronómetro del COSC, que es de -4/+6 segundos diarios. El estatus de Cronómetro Superlativo se simboliza mediante el sello verde que incorporan todos los relojes Rolex, y va acompañado de una garantía internacional de cinco años.

Más información en: www.rolex.com

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