Patek Philippe

Grand Complication referencia 5316/50P

Sonería perpetua

Por Ernest Valls

La referencia 5316, lanzada en 2017, se presenta con un nuevo rostro original de cristal de zafiro metalizado azul con degradado negro y caja de platino.

Aunque tenemos la vista puesta ya en el Watches & Wonders de 2024, que se celebrará del 9 al 15 de abril en Ginebra, todavía resuenan los ecos del certamen de este año. La cantidad de novedades presentadas fue tal que aún hay algunas piezas que no hemos tenido tiempo –o, mejor dicho, espacio– para mostrarles. Es el caso de este excepcional Grand Complication de Patek Philippe, que llenará las páginas de la sección “Muy Personal” de este número.

La valoración de un reloj es algo muy personal, que va más allá de las consideraciones técnicas y sus prestaciones cronométricas, que son perfectamente medibles. Dentro de la subjetividad, un apartado al que doy especial relevancia es el referente a la historia del reloj, o bien cómo ha llegado el modelo concreto hasta nuestros días.

La referencia 5316 aúna la simbiosis de la caja del 5016 y de la estética de la esfera del 5216.

En este caso, la historia que les presentamos arranca en 1993, cuando la manufactura ginebrina presentó el calibre R (de repetición) TO (de tourbillon) 27 (mm de diámetro) PS (de pequeño segundero) QR (de calendario retrógrado) en el interior de la referencia 5016, que se convirtió, en aquel momento, en el reloj más complicado de la colección regular de Patek Philippe. La referencia 5016 tuvo una vida de 18 años, hasta 2011, momento en que la referencia 5216 tomó su relevo. Con un contenido diámetro de 36,8 milímetros, la referencia 5016 ha visto pasar varios metales preciosos, y en 2015 incluso se comercializó una pieza única con caja de acero inoxidable y esfera de esmalte azul, que se vendió por 7,3 millones de francos suizos, que la sitúan como uno de los relojes que más alta cifra han alcanzado en una subasta.

La referencia 5216, presentada en 2011, aumentó su diámetro hasta los 39,5 milímetros, un tamaño todavía dentro de los cánones clásicos de la elegancia tradicional suiza, pero a la vez más acorde con las tendencias del momento. Las diferencias más significativas respecto a su predecesor residían en una caja en la que las asas se fundían en línea con el contorno de la carrura, índices horarios tipo bastón facetados y agujas horarias tipo “dauphine”. Sin embargo, la esfera delataba que se trataba del mismo calibre por las tres ventanas distintivas y el inusual indicador de fecha retrógrado. La referencia 5216 se mantuvo en la colección hasta que en 2017 fue reemplazada por la 5316.

Este nuevo modelo de la referencia 5316 se caracteriza por su caja de platino y su esfera translúcida, que deja al descubierto los anillos de las indicaciones del calendario.

La referencia 5316 combina lo mejor de las dos versiones anteriores. De la primera versión, la 5016, hereda las líneas de la caja, con sus características asas escalonadas, si bien con un diámetro ligeramente superior a los 40 milímetros. De la segunda versión, la 5216, hereda sus índices facetados tipo bastón y unas agujas centrales facetadas.

Caja de platino de asas escalonadas

La caja de platino tiene un diámetro de 40,2 milímetros y un grosor de apenas 13,23, discreto, habida cuenta de que se trata de un reloj que incluye varias complicaciones. El platino es un metal difícil de trabajar, y es habitual la rotura de las herramientas con las que se manipula. Además, requiere entre tres y cuatro veces más de tiempo que el oro para su mecanizado. La estructura constructiva de la caja es la habitual de tres cuerpos. El bisel, ligeramente abombado, presenta un acabado pulido a espejo. La carrura, de la que destacan unas asas escalonadas, alterna el acabado pulido en sus superficies frontales, con el satinado de trazos rectos del contorno. Una vista lateral del reloj deja al descubierto la variedad de alturas, como si la carrura estuviera compuesta por anillos de diferente diámetro y grosor. El fondo, a presión, con cristal de zafiro o macizo –también elaborado en platino–, es intercambiable y presenta unas suaves líneas redondeadas y un acabado pulido a espejo. En cuanto a la impermeabilidad, Patek Philippe indica que la caja no es resistente al agua. Hay que tener en cuenta que el cerrojito de activación de la sonería impide cualquier protección contra la humedad. La corona presenta un fino ranurado en su contorno, y en su frontal se aprecia el grabado, en relieve, de la cruz de Calatrava, símbolo inequívoco de Patek Philippe. A las nueve horas se sitúa el cerrojito que activa la sonería de repetición de minutos. A lo largo de la carrura se encuentran cuatro correctores para el ajuste de las diferentes indicaciones temporales que ofrece el reloj.

Patek Philippe ofrece, a voluntad, bien un fondo ciego o uno con cristal de zafiro transparente a través del cual se puede observar el excepcional calibre que late en el interior. Destaca la Cruz de Calatrava sobre el regulador de la sonería.

El aspecto original de este nuevo modelo se ve realzado por un brazalete de piel de becerro azul marino, repujada con un motivo textil, pespuntes color crema en contraste y cierre desplegable de platino.

Esfera de cristal de zafiro

La esfera de cristal de zafiro deja al descubierto la complejidad de los anillos de las diferentes indicaciones que ofrece el reloj. La tonalidad de la esfera es azul metalizado, con un degradado negro en la periferia. Los índices horarios son de tipo bastón, facetados y biselados en el extremo que apunta hacia el centro de la esfera. Están realizados en oro y aplicados sobre la esfera. El correspondiente a las doce horas es doble, mientras que los correspondientes a las tres y a las nueve horas han quedado reducidos a una pirámide de base cuadrada para dejar espacio a las ventanas del calendario; los de las cinco y las siete horas han sido recortados para dejar espacio a la esfera auxiliar del pequeño segundero y la indicación de las fases lunares. El exterior de la esfera está rematado por una minutería tipo ferrocarril impresa de color blanco, con indicadores aplicados de tipo botón a la altura de cada índice horario.

El lateral de la caja es un intrincado suceder de superficies escalonadas y acabados pulidos y satinados.

Las indicaciones del calendario perpetuo se reparten en tres ventanas, además de un puntero para la fecha. La situada a las tres horas muestra el mes; a las nueve horas, puede leerse el día de la semana, y a las doce horas, la indicación del año. Las ventanas tienen una aparente forma rectangular, aunque dos de sus lados no son paralelos. Están rodeadas por una franja biselada con un acabado de grueso arenado y rematadas por una fina línea pulida que se fusiona con el arco central del calendario retrógrado, que utiliza un puntero con punta esqueletada en forma de rombo. A las seis horas se abre la característica ventana, con la indicación de las fases lunares, delimitada por la misma línea pulida del resto de indicaciones. Rodea el pequeño segundero una escala de segundos impresa, en color blanco, con los numerales arábigos de las decenas de segundo.

Las agujas de horas y minutos centrales tienen una estilizada forma “dauphine”, con los laterales biselados y la zona central achaflanada. El pequeño segundero muestra una sencilla forma de bastón.

Calibre R TO 27 PS QR

Una larga denominación para un calibre de grandes complicaciones. Se trata de un movimiento de cuerda manual con repetición de minutos, regulador mediante tourbillon, calendario perpetuo con indicación retrógrada de la fecha y fases de la luna. Las cifras que acompañan a este calibre: 28 milímetros de diámetro y 8,64 de espesor; 506 componentes, 13 puentes y 28 rubíes; reserva de marcha mínima de 38 horas y máxima de 48 horas; volante tipo Gyromax; frecuencia de oscilación de 3 Hz, que equivalen a 21.600 alternancias por hora; espiral con curva terminal Breguet y Sello Patek Philippe.

En Patek Philippe todos los detalles se cuidan al máximo: desde el acabado de grueso arenado de las ventanas de las indicaciones del calendario, hasta los índices horarios biselados o la minutería tipo ferrocarril del exterior.

La sonería se activa mediante el cerrojito situado a las nueve horas de la carrura, que dará paso al repique de los dos timbres, uno agudo y otro grave, para la indicación de las horas, los cuartos y luego los minutos que pasan del cuarto. Las horas se indican mediante un tono grave, los cuartos mediante el repique alterno agudo y grave, y los minutos que pasan del cuarto mediante el tono agudo. Destaca, en el reverso del movimiento, la cruz de Calatrava sobre el regulador de la sonería.

El regulador de tourbillon no es visible por el lado de la esfera, algo poco habitual cuando se trata de este tipo de regulador, pero sí se puede admirar a través del fondo con cristal de zafiro transparente, al quitarnos el reloj de la muñeca. La jaula del tourbillon realizará una vuelta cada minuto para, de esta forma, compensar las desviaciones en la variación de marcha que provoca la gravedad sobre el conjunto volante/espiral. El volante, de tipo Gyromax, se caracteriza por las masas colocadas en su llanta para el ajuste de la variación de marcha.

El ajuste de las indicaciones del calendario perpetuo no es un tema baladí. Todas las indicaciones se ajustan mediante cuatro pulsadores situados a ras de la carrura: una en la parte superior, dos en la parte inferior y la cuarta, justo debajo de la corona. Patek Philippe advierte de las precauciones que se deben tomar, así como de la secuencia correcta que debe efectuarse para el ajuste de todas y cada una de las indicaciones del calendario perpetuo y de las fases de la luna. Para hacer un ajuste completo de las indicaciones, es necesario situar las agujas horarias a las siete de la mañana. Seguidamente, se debe ajustar el año y el mes, luego la fecha retrógrada y el día de la semana. La última indicación que se ajusta es la fase lunar. Una vez ajustadas todas las indicaciones del calendario, además de la fase lunar, se procederá a la puesta en hora a través de la corona.

El anverso del calibre, con sus cuatro discos: día de la semana, año, mes y fase lunar.

El reverso del calibre, con el tourbillon en la parte superior y la Cruz de Calatrava sobre el regulador de la sonería en la parte inferior.

La decoración de todo el movimiento es exquisita, como es habitual en la Manufactura ginebrina. En el anverso se pueden aprecian las clásicas Côtes de Genève circulares. El puente del tourbillon está finamente pulido a espejo. La platina presenta una decoración perlada, tanto en el anverso como en el reverso.

Como no podía ser de otro modo, este Grand Complication cuenta con el certificado de calidad propio de la firma ginebrina: el Sello Patek Philippe, el cual se aplica a todo el reloj completamente terminado y ensamblado. Abarca al movimiento, la caja, la esfera, las agujas, los pulsadores, el brazalete y el cierre, así como a todos y cada uno de los elementos que contribuyen al correcto funcionamiento del conjunto y a la estética del reloj. El Sello, además de los aspectos técnicos, funcionales y estéticos, también valora la precisión, fiabilidad y la calidad del servicio. Integra, así, todos los conocimientos y signos distintivos relacionados con el diseño, la fabricación y el mantenimiento a largo plazo de un reloj excepcional.

Más información en: patek.com

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