TAG Heuer
CARRERA CHRONOGRAPH TOURBILLON

El fondo del reloj cuenta con una abertura de cristal de zafiro, que permite admirar las evoluciones del calibre 2964
El año pasado, TAG Heuer celebró el 60º aniversario del icónico Carrera, uno de los relojes más apreciados por los amantes de la firma helvética, con el lanzamiento de varios modelos, incluyendo piezas conmemorativas. Sin embargo, la llegada de 2024 no ha restado protagonismo a la colección, como demuestra la presentación, en la pasada edición del LVMH Watch Week, en Miami, de dos nuevas referencias caracterizadas por la elegante tonalidad verde de la esfera, de claras reminiscencias automovilísticas.
De ellas, la más destacable desde el punto de vista técnico es, sin duda, el TAG Heuer Chronograph Tourbillon –referencia CBS5011.FC6566–,
que combina la deportividad intrínseca del Carrera con la tecnicidad de un tourbillon, perfectamente visible a través de una abertura situada a las 6 h.
La icónica caja del Carrera, con sus características asas facetadas y su cristal de zafiro abombado tipo Glassbox, con doble tratamiento antirreflectante, se presenta elaborada en acero y con un diámetro de 42 mm. Es resistente al agua hasta 100 metros, y cuenta con unos clásicos pulsadores con forma de seta, que flanquean una contundente corona cilíndrica con los lados ranurados.
En el reverso del reloj, un cristal de zafiro permite admirar las evoluciones del nuevo calibre TH20-09, que TAG Heuer presentó en la pasada edición del Watches and Wonders, y que está basado en otro calibre de la casa, el Heuer 02T. Se trata de un movimiento automático, dotado de 33 rubíes, que genera la energía necesaria para funcionar mediante un rotor central de carga unidireccional (a diferencia del Heuer 02T, que cargaba unidireccionalmente) y garantiza una reserva de marcha de 65 horas. Alojado en el interior de la jaula del tourbillon, el órgano regulador late a unas rápidas 28.800 alternancias por hora, equivalentes a 4 Hz, por lo que la trotadora de segundos realiza ocho saltos por segundo. Está equipado con un mecanismo de cronógrafo gobernado por una rueda de columnas.
El elemento más singular de este reloj es, sin duda, la esfera de color verde azulado, una tonalidad que se estrena en la colección Carrera y que recuerda inevitablemente a los históricos coches de carreras del Reino Unido entre los años 20 y 60, cuando eran las naciones las que competían en los Grandes Premios. Sobre su superficie, decorada con un cepillado de marcados trazos circulares, se han aplicado once índices rectangulares pulidos, dotados de una marcada ranura central y complementados por un punto luminiscente en su extremo exterior. La escala de minutos y segundos –con tres subdivisiones, como corresponde a un reloj con un calibre que late a 28.800 alternancias por hora– está situada en un vistoso realce. Situadas a las 3 y a las 9 horas, las subesferas de 30 minutos y de 12 horas del cronógrafo cuentan con un anillo exterior plano, también acabado con un cepillado circular, y con la zona central decorada con un “guilloché” de círculos concéntricos. A las 6 horas, una abertura redonda enmarcada por un bisel rodiado deja a la vista el tourbillon, fijado por tres puentes calados. Su jaula completa un giro cada 60 segundos, por lo que puede utilizarse fácilmente como segundero horario. Las agujas de horas y minutos son las propies de la colección: rectas, con una marcada ranura central –más oscura– que se presenta parcialmente recubierta de Super-LumiNova blanca. La trotadora central de segundos también tiene los lados rectos; es más ancha en el contrapeso y se estrecha hacia el extremo hasta finalizar en punta.
Este nuevo Carrera Chronograph Tourbillon con esfera verde azulada está equipado con una correa negra de piel de aligátor, dotada de un cierre desplegable de acero pulido y cepillado con doble pulsador de seguridad.
Más información en: tagheuer.com


