Últimamente, el nombre de Gregory Bruttin ha sonado insistentemente en el mundo de la Alta Relojería, con motivo del lanzamiento del Excalibur Quator, el nuevo reloj de la manufactura Roger Dubuis dotado de cuatro órganos reguladores.

A pesar de su juventud, el creador de este espectacular reloj cuenta ya con más de una década de experiencia en el mundo de la relojería. Después de completar sus estudios -primero en l’École d’Horlogerie et de Microtechnique y, más tarde, en instituto de ingeniería Arc-, Bruttin trabajó en algunas de las marcas más prestigiosas del sector, antes de recalar, en 2002, en la manufactura Roger Dubuis, donde ha encontrado en el entorno perfecto para desarrollar su talento innato y su don para la mecánica.

En 2006, asumió la responsabilidad del departamento técnico de la manufactura ginebrina, puesto desde el cual participó activamente en la implementación de prototipos como parte integrante de la dirección técnica. Tres años después, Gregory Bruttin se hizo cargo de la dirección del departamento dedicado al desarrollo de nuevos calibres, tarea que se materializaría en 2011 en el cargo de director del desarrollo de movimientos, que ejerce actualmente.

En su etapa en Roger Dubuis, Gregory Bruttin ha tenido ocasión de trabajar estrechamente con el célebre relojero epónimo -actual consejero de la marca-, con el cual comparte la pasión por la relojería de vanguardia y un compromiso inquebrantable con la calidad (que en el caso de la manufactura se traduce en la certificación de sus relojes con el Punzón de Ginebra).

Este artículo ha sido publicado en el número 45 de la revista Máquinas del Tiempo.

Gregory Bruttin