Audemars Piguet
Royal Oak «Jumbo» Extraplano

A tener en cuenta
El modelo Royal Oak, auténtico icono de la alta relojería y buque insignia de la firma Audemars Piguet, celebra este año su 50º aniversario, y la casa suiza ha querido festejarlo con el lanzamiento de una colección conmemorativa, formada por cuatro modelos extraplanos de diferentes materiales –acero inoxidable, platino, oro rosa y oro amarillo– pero equipados, todos ellos, con el nuevo movimiento automático de la manufactura: el calibre 7121. La referencia 16202, con su caja de acero inoxidable y su esfera azul, es, sin duda, la que más nos recuerda al diseño original del célebre Gérald Genta.
Esfera
La icónica esfera “Petite Tapisserie”, que ha lucido el Royal Oak desde su creación, se presenta en esta ocasión en Bleu Nuite, Nuage 50, un color creado por el fabricante especializado de Ginebra Stern Frères, y que se obtenía mediante un complejo proceso que incluía un baño galvánico, seguido de una cobertura de barniz protector, con unas gotas de negro (de aquí el término “Nuage”). En la actualidad, se produce internamente, mediante un proceso PVD que permite una mayor homogeneidad cromática entre las esferas.
Naturalmente, el reloj conserva los índices y las agujas tipo “baignore” propios de la colección, con un recubrimiento de material luminiscente en la zona central. El índice de las tres horas, una vez más, cede su espacio a una discreta abertura rectangular que permite leer la información de la fecha. A las seis horas se ha aplicado el monograma AP, de oro pulido, que complementa la leyenda “Audemars Piguet Automatic”, ubicada a las doce.
Funciones
Los nuevos Royal Oak “Jumbo” comparten las funciones del reloj original: una sencilla indicación central de horas y minutos, complementada por la fecha, que puede leerse en una discreta ventana situada a las tres horas.

Correa
El brazalete integrado de acero satinado es otro de los elementos icónicos del Royal Oak desde su nacimiento en 1972. Está formado por unos grandes eslabones planos, unidos por unas piezas más pequeñas dispuestas en dos filas, y se ciñe a la muñeca con una hebilla desplegable AP.
Caja
Con su bisel octogonal fijado por ocho tornillos con falsas cabezas hexagonales, la caja del Royal Oak es una de las formas más icónicas de la alta relojería. Esta pequeña obra maestra del diseño, para la cual Gérald Genta se inspiró en una escafandra, se presenta con su diámetro original de 39 mm (que le valió al reloj el apodo “Jumbo” por parte de un público que aún no estaba acostumbrado a los grandes tamaños) y con un grosor de 8,1 mm, que lo sitúa en la categoría de relojes extraplanos.
Igual que el reloj original, esta referencia 16202 está elaborada en acero, con una elegante combinación de superficies pulidas y satinadas. A diferencia de su célebre antecesor, sin embargo, el nuevo Royal Oak luce un fondo transparente de cristal de zafiro que permite admirar su flamante movimiento.
Movimiento
La noticia más destacable de esta nueva colección es, sin lugar a dudas, la introducción del flamante calibre 7121 en substitución del histórico 2121, que había equipado a todos los Royal Oak automáticos con indicación de horas, minutos y fecha desde su estreno en el modelo original de 1972.
Fruto de cinco años de desarrollo, este nuevo calibre de manufactura, formado por 269 componentes (33 rubíes), ha sido concebido expresamente para alojarse en la caja extraplana del Jumbo, de solo 8,1 mm de grosor. Por ello, mantiene prácticamente el mismo espesor que su predecesor (3,20 mm por 3,05 mm del primero) a pesar de ofrecer unas prestaciones mejoradas, como una reserva de marcha de 55 horas o un mecanismo extraplano de corrección rápida de la fecha de bajo consumo.
El calibre 7121 late con una frecuencia de 4 Hz (28.800 alternancias por hora) y recibe la energía de un rotor central calado, montado sobre cojinetes de bolas y dotado de inversores que garantizan la carga en ambas direcciones de giro. Para esta ocasión especial, la masa oscilante se ha elaborado en oro de 22 K y presenta el logotipo “50 years” junto a la firma de la caja. Visible a través de un cristal de zafiro, el movimiento combina varios acabados tradicionales de la alta relojería, como las Côtes de Genève de los puentes o el graneado circular de la platina.


