La primera gran revolución para la colección Polo, llegó en 2009, coincidiendo con el 30º aniversario del modelo original. En 2009, Piaget sorprendió al mundo de la relojería con el lanzamiento de la línea FortyFive, que introducía una nueva caja de 45 mm de diámetro, elaborada en titanio (toda una primicia para la marca) y caracterizada por unas líneas ligeramente más redondeadas.
Los modelos inaugurales, además, incorporaban por primera vez una deportiva correa de caucho moldeado, decorada con unos gallones de acero (también presentes en el bisel) que por supuesto remitían al modelo original.
La segunda revolución
Siete años después de ese lanzamiento, y con la línea FortyFive consolidada entre las más apreciadas por los seguidores de la marca, Piaget vuelve a sorprender este año con un nuevo Polo, totalmente renovado y despojado de algunos elementos que hasta ahora eran inseparables de la imagen de la colección.
El Piaget Polo S (denominación que debe a la palabra “Signature”) llama inmediatamente la atención por su nuevo diseño recuerda poderosamente a los grandes modelos deportivos de los años setenta.
Elaborada íntegramente en acero –toda una novedad en esta línea de Piaget–, la caja de 42 mm se caracteriza por la presencia de un bisel más convencional, que carece tanto de las prolongaciones a las seis y doce horas como de los gallones horizontales que caracterizaban las versiones anteriores del Polo. En este caso, el punto de contraste con la superficie satinada lo proporciona una fina faceta pulida a espejo.
Si el perímetro exterior del bisel es perfectamente circular, el interior dibuja una forma de cojín, una solución estética que la firma ya había experimentado en su clásico Emperador Coussin. Esta particular forma condiciona todos los elementos de la esfera, desde la minutería hasta los índices, cuyos ángulos varían levemente según la posición que ocupan. La ventana de fecha, situada a las seis, ha adoptado una forma trapezoidal, de modo que contribuye a situar el punto de fuga en el centro de la esfera.

El actor canadiense Ryan Reynolds, con su Piaget Polo s
La superficie de la esfera tiene una decoración de líneas horizontales en bajorrelieve, que ofrece una continuidad con el acabado satinado del bisel. Las agujas de hora y minutos son de estilo Dauphine y presentan –igual que los índices horarios– un revestimiento de Super-LumiNova en la zona central. La aguja de segundos, en cambio, es fina y acaba en un contrapeso cuadrado con la “P” de Piaget esqueletizada en su interior.
Para completar la nueva imagen de la colección Polo, Piaget ha creado un nuevo y elegante brazalete de acero que, igual que el del modelo original de 1979, alterna eslabones pulidos y satinados. En esta ocasión, sin embargo, el peso recae sobre los primeros, ligeramente redondeados, que ocupan toda la anchura del brazalete. Los eslabones satinados, en cambio, son planos, significativamente más pequeños, y ocupan la parte central del mismo.
Dos modelos
Igual que hizo en su momento con colección FortyFive, Piaget ha querido inaugurar la línea PoloS con un modelo tres agujas y un cronógrafo. Ambos relojes son formalmente idénticos entre ellos, excepto por la presencia, en el segundo, de los contadores propios de la función de cronógrafo –totalizadores de doce horas y 30 minutos– y de las subdivisiones que se han incorporado en la escala de segundos.
El Polo S Automático está equipado con el movimiento 1100P, mientras que el Chronograph incorpora el calibre 1160P, también de carga automática. Ambos movimientos han sido creados especialmente para la colección en la manufactura de Piaget en La Côte-aux-Fées, y pueden apreciarse a través del fondo transparente de cristal de zafiro que protege el fondo de los relojes.
Los dos primeros modelos de la colección están disponibles en varios colores de esfera: azul, plateado o gris pizarra en el caso del tres agujas; y azul o plateado en el caso del cronógrafo. (En la mdt 65 (sep-oct) nadie puede perderse el suplemento especial sobre la historia de Piaget, y el amplio reportaje que dedicaremos a los nuevos Polo s)
Por Ferran Magrané (Coordinador Editorial de mdt)







