Audemars Piguet
Royal Oak Concept Flying Tourbillon GMT
Redacción


El modelo Royal Oak Concept Flying Tourbillon GMT, y parte trasera donde se aprecia el calibre manuel 2954.
Si el Royal Oak Offshore es una versión más grande, robusta y agresiva del célebre diseño creado por Gérald Genta en 1972, con el Royal Oak Concept, Audemars Piguet fue un paso más allá al situar el icónico bisel octagonal en una caja de líneas futuristas, ideada para contener calibres muy especiales de estética Hi-tech.
Ello se hace evidente, de nuevo, en este Royal Oak Concept Flying Tourbillon GMT, que la firma de Le Brassus acaba de presentar y que combina, como su mismo nombre indica, la indicación de un segundo huso horario con la siempre apreciada presencia de un tourbillon volante.
No se trata, propiamente, de un nuevo modelo de Audemars Piguet, sino de una nueva iteración del modelo que la firma lanzó en 2011 y que ha recuperado en múltiples ocasiones. Lo que distingue esta versión de las anteriores es la utilización, por primera vez, de la cerámica verde para la elaboración del bisel, la corona y el pulsador.
El resto de la gran caja de 44 mm –la propia de la colección– está elaborada en titanio, un material muy apreciado en relojería por su óptima relación entre resistencia y ligereza. Todas sus superficies presentan un acabado de chorro de arena que le confiere un elegante aspecto granallado. Los elementos cerámicos, por su parte, alternan superficies pulidas y satinadas. Su característico color verde se obtiene mediante la adición de pigmentos al polvo de óxido de circonio (ZrO2), antes de hornearlo a más de 1.400 ºC. Lograr un color homogéneo es todo un reto que solo se consigue evitando la más mínima variación de temperatura o tiempo de cocción.
Como marcan los códigos de diseño de la colección Royal Oak Concept, la esfera prácticamente desaparece –reducida a un realce negro, que aloja una minutería con 12 índices cuadrados que facilitan, también, la lectura horaria– para ceder todo el protagonismo a un calibre de estética futurista, cuyos puentes asimétricos, revestidos con PVD negro mate, combinan perfectamente con las inserciones de color verde logradas mediante una deposición química de vapor (CVD). El punto necesario de contraste lo aportan elementos de color oro rosa como las agujas centrales, caladas y parcialmente revestidas de material luminiscente, el volante o el logotipo de la firma, situado a las 12 horas. Una gran ventana, ubicada a las 9 horas, permite admirar el tourbillon volante que contiene el órgano regulador. A las 3 horas, una ventana panorámica deja a la vista el disco de zafiro que ofrece la información del segundo huso horario, sobre 12 horas. Se sobrepone a un segundo disco bicolor, de latón, que completa una vuelta cada 24 horas y tiene la función de indicar si la hora marcada es diurna o nocturna. A las 6 horas, finalmente, encontramos el indicador de la posición de la corona: “H” para la puesta en hora, “N” para la posición neutral y “R” para la carga del reloj. El disco del segundo huso horario se ajusta mediante un pulsador verde ubicado a las 4 horas.
El movimiento que vemos a través de la esfera calada es el calibre de carga manual 2954, diseñado y fabricado internamente en la manufactura de Audemars Piguet. Más allá de su tourbillon volante –es decir, cuya jaula no está fijada por puente alguno y parece girar suspendida en el aire–, destaca por su sistema patentado de doble barrilete en paralelo, que le proporciona una reserva de marcha de nada menos que 10 días con una transmisión constante de la energía.
Completa la imagen de este Royal Oak Concept Flying Tourbillon GMT una correa de caucho verde, equipada con un cierre desplegable de titanio con acabado de chorro de arena. Sin embargo, la imagen del reloj se puede modificar de forma rápida y sencilla gracias a una segunda correa de caucho de color negro.
Más información en: www.audemarspiguet.com


