Son las 12 de la mañana

Daniel Nicols
www.nicols.es 

Son las 12 de la mañana. Hoy he llegado de comprar zafiros en unos nuevos yacimientos que han encontrado en Sri Lanka. Nada más llegar a la oficina, he llamado a Juan Antonio, alma mater de nuestra amada “Máquinas del Tiempo” para felicitarle, porque ha alcanzado el número 100 después de más de 16 años de publicaciones bimestrales. 

La verdad es que me siento muy feliz por ser parte de “Máquinas del Tiempo” en estos últimos años y poner mi granito de arena para la conseguir que la que es para muchos la mejor revista de relojes que hay en España supere el centenar de números y la esperanza de vida de la mayoría de las empresas de nuestro país.

Pero, además de estar feliz, creo que hay que dar gracias, en primer lugar, a todos los lectores y amantes de la relojería que nos leen, a las marcas que apoyan la revista respetando nuestros puntos de vista y percepciones, a todos los trabajadores de MDT que invierten su bien más preciado, que es el tiempo, en que cada número sea mejor que el anterior y, por último, gracias a todos aquellos que nos critican y que nos hacen ser cada vez más fuertes.

Para celebrar este acontecimiento, he agarrado mi portátil y he decido cruzar hasta Delphina Serrano, uno de nuestros últimos proyectos culinarios y un templo donde poder observar las últimas tendencias de relojería en las muñecas de los transeúntes de la calle Serrano de Madrid, para tomar una copa de champagne mientras disfruto del placer de escribir de nuevo.

Aunque no suelo tomar alcohol, una copa de champagne no es suficiente para alterar mis percepciones y mi positivo punto de vista en lo que se refiere a la industria de la relojería para los próximos meses, pese a que los economistas y otros agentes económicos se empeñan, junto con los medios de comunicación, en meternos miedo con la gran crisis de consumo que, según ellos, se avecina. Nuestra industria, que siempre ha sido un indicador adelantado de los movimientos económicos anunciando crisis y recuperaciones, está creciendo desde hace meses a un buen ritmo, pero, como cualquier otro indicador, puede que no funcione correctamente en esta ocasión. 

Aunque creo que la joyería va a crecer mucho más que la relojería, vienen buenos tiempos para ambas, y la tendencia es tan positiva que, salvo golpe de estado –pero de los de verdad, no como el que nos han hecho creer que ha pasado en Sri Lanka–, va a ser difícil que el crecimiento en valor en nuestra industria se pare en seco, si bien es cierto que no podemos decir lo mismo del número de relojes vendidos.

La industria relojera suiza en España ha crecido más de un 30% en los primeros siete meses del año en comparación con 2021. Y aunque al ver, escuchar o leer las noticias, parece que España se está autodestruyendo con una inflación desbordada, la electricidad por las nubes e impuestos a raudales, lo cierto es que, al menos en nuestra industria, la cosa pinta bien. 

Los turistas han vuelto en legión a España para vivir la vida, visitando nuestras playas y ciudades, y celebrar el ahora comprando relojes suizos y japoneses. Y aunque aquí damos la bienvenida a todos, es cierto que, al menos en la ciudad de Madrid, se ha notado mucho el incremento de los turistas americanos, quienes, con un dólar tan fuerte y el correspondiente “tax free refund”, compran los relojes y las joyas mucho más baratos que en su país. Quizás por ello han pasado a liderar las devoluciones de Tax Free en España, superando con creces a los famosos chinos, de los que muchas marcas han vivido en los últimos años y que por el momento parecen en peligro de extinción. Este cambio, según mis precepciones, beneficiará a marcas que están teniendo crecimientos significativos en Estados Unidos, como es el caso de Rolex, Omega, Grand Seiko, Tudor y Tissot.

Como amantes de la relojería, debemos celebrar que nosotros y nuestros clientes cada vez compramos de una manera más reflexiva, buscando una gran relación calidad-precio-servicio y no pagar demasiado por un logo o marca. Y aunque la industria de la relojería es hoy un mercado muy competido y maduro, siguen existiendo y apareciendo huecos que aprovechar por las marcas que mejor hagan las cosas y más se alineen con el presente y futuro de sus clientes, que, en definitiva, suelen ser las de siempre (las de toda la vida, las que no viven del engaño y llevan generaciones celebrando con su saber hacer los momentos más bonitos de la vida de la personas), además de algunas nuevas incorporaciones que aparecen de la nada rompiendo las reglas del juego. 

Brindo porque vienen buenos tiempos para la relojería; por las marcas como Rolex, Tudor, Audemars Piquet y el grupo Swatch en general. Pero, sobre todo, brindo porque “Máquinas del Tiempo” tenga una larga vida.

Comentarios y sugerencias: club@maquinasdeltiempo.com

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