Audemars Piguet

Royal Oak Offshore Musical Edition

Redacción

L

anzado en 1993 como una versión más grande y robusta del Royal Oak, el Royal Oak Offshore siempre se ha mostrado más propenso a las revisiones modernas y desenfadadas que su mítica fuente de inspiración. Ello se hace patente, una vez más, con el lanzamiento de esta Edición Musical, formada por cinco modelos, de diferentes materiales y tamaños, que harán las delicias de los seguidores más melómanos de la firma suiza. 

Para rendir homenaje a su relación con la música, fundada sobre la creación de delicados guardatiempos con sonería y reforzada a través de colaboraciones con artistas de nivel mundial, Audemars Piguet ha incorporado todo tipo de referencias a este mundo tanto en las cajas como en las esferas de esta edición especial. Sin ir más lejos, los pernos que fijan la correa tienen el moleteado propio de los “jacks”; los protectores de la corona evocan los atenuadores de las mesas de mezclas, y –sin duda, lo que salta más a la vista– las esferas, decoradas con el clásico motivo “Tapisserie”, reproducen el motivo de un ecualizador de sonido de un estudio de grabación.

El fondo octogonal del modelo de cerámica negra, grabado con el número del ejemplar dentro de la edición limitada a 250 ejemplares.

Los dos primeros modelos de la serie están elaborados en titanio y tienen un diámetro de 43 y 36 mm, respectivamente. La esfera es de color azul marino –sin duda, el más clásico en la colección–, con el dibujo multicolor de las barras del ecualizador ocupando la mitad inferior. Elaborados en oro blanco de 18 K, los marcadores horarios tienen la planta octogonal tan característica de los índices Royal Oak, pero son significativamente más cortos y están directamente aplicados sobre el realce azul marino que aloja la escala de minutos. Igual que las agujas de horas y minutos –las propias de la colección–, incorporan un recubrimiento de material luminiscente en la zona central.

En el reverso de ambos modelos, un fondo de titanio sirve de marco para una gran ventana de cristal de zafiro donde se ha grabado la inscripción “Limited Edition of 500 Pieces”, en referencia a la cantidad de unidades que se comercializarán de cada referencia.

Si el modelo de 43 mm está equipado con una pulsera intercambiable de caucho del color de la esfera, para el de 37 mm se ha optado por una vistosa correa de caucho con un “efecto mosaico” que recuerda al motivo “Tapisserie” de la esfera. En ambos casos, sin embargo, se entregan tres correas suplementarias de caucho, de color verde, turquesa y amarillo, que permiten cambiar su aspecto en pocos segundos. Toda una novedad en el modelo pequeño, ya que es la primera vez que un reloj de ese diámetro se equipa con el sistema de intercambio de pulsera que Audemars Piguet introdujo en la colección Royal Oak Offshore en 2021.

El modelo de cerámica negra, con su singular esfera inspirada en las barras de los ecualizadores de sonido. En la fotografía inferior, un detalle de la carrura del reloj, con sus protectores de corona a imitación de los atenuadores de las mesas de mezclas.

Oro y piedras preciosas

La segunda pareja de modelos de la serie limitada está elaborada en oro blanco de 18 K, y presenta una esfera de aventurina azul –con sus característicos puntos que recuerdan a una noche estrellada– en la que las columnas del ecualizador están formadas por piedras preciosas: rubíes, tsavoritas y zafiros amarillos, naranjas, verdes y azules. Son las mismas piedras que, en talla “Harmony”, encontramos engastadas en los ocho segmentos que forma el bisel, separados por los icónicos tornillos de cabeza hexagonal. La referencia de 37 mm incorpora un engaste de 166 piedras –un total de 3,7 quilates, aproximadamente– mientras que la de 43 mm luce 230 piedras –aproximadamente, 6, 15 quilates–.

El modelo de titanio con caja de 43 mm y correa de caucho azul.

El modelo de titanio con caja de 36 mm y una correa de caucho con “efecto mosaico”.

Modelo de oro blanco, de 43 mm, decorado con piedras preciosas tanto en la esfera de aventurina azul como en el bisel.

El modelo de oro blanco con engaste de piedras preciosas, en su versión de 36 mm de diámetro.

Para completar la imagen de estos modelos se ha optado por las mismas correas: una pulsera principal de caucho azul (con “efecto mosaico” para la versión pequeña) y tres suplementarias del mismo material, en amarillo, verde y turquesa.

El quinto y último modelo de esta Serie Musical tiene un diámetro de 43 mm y está casi íntegramente elaborado en cerámica negra mate; solo los pernos que fijan la correa –con su característica textura– y los protectores de corona son de titanio, lo que hace que estos detalles de inspiración musical tomen un mayor protagonismo en el diseño de la caja. El color negro de la esfera –acabada, también, con un motivo “Tapisserie”– hace que destaquen aún más las barras de colores que forman el ecualizador de sonido, así como el logotipo de la firma, a las 12 horas. Para este modelo se han utilizado los índices horarios propios de la colección, que aparecen aplicados sobre la esfera. Igual que las agujas, sin embargo, se presentan en el mismo color negro mate que la caja. Facilita la lectura horaria el hecho de que la pintura luminiscente sea de color blanco, igual que la punta de la aguja segundera. En esta ocasión, el cristal de zafiro que protege el fondo nos recuerda que este modelo de cerámica se comercializa en una edición limitada a solamente 250 ejemplares.

Esta elegante versión se presenta con una correa de caucho de color negro, pero, igual que el resto de modelos de la serie, puede adoptar un aspecto más festivo y desenfadado con cualquiera de las pulseras de recambio, de caucho turquesa, amarillo y verde. 

Dos calibres automáticos

Para dar vida a los modelos de esta Edición Musical, Audemars Piguet ha confiado en dos movimientos de carga automática con indicación de horas, minutos y segundos: las dos referencias de 37 mm están equipadas con el nuevo calibre 5909, que late con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 60 horas. Los tres modelos de 43 mm, por su parte, utilizan el calibre 4309, el último movimiento de horas, minutos y segundos de este diámetro desarrollado por la manufactura. Oscila, también, con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora, pero su mayor diámetro le permite almacenar energía para una reserva de marcha de 70 horas. Gracias al cristal de zafiro que protege el fondo en todos los modelos, puede observarse como ambos calibres han sido acabados según los preceptos de la alta relojería suiza: Côtes de Genève en los puentes, platina perlada, “traits tirés” y cantos pulidos, así como la masa oscilante propia de la colección, elaborada en oro rosa de 22 quilates y revestida con de NAC negro mate. 

Más información en: www.audemarspiguet.com

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