Chopard
Alpine Eagle XL Chrono
Por Redacción
on la presentación, el año pasado, de la nueva colección Alpine Eagle, Chopard recuperaba su faceta más sport-chic. No en vano, su diseño se inspiraba visiblemente en el St. Moritz, de 1980, un modelo deportivo –el primero de la marca– pensado para la jet-set que disfrutaba de sus vacaciones invernales esquiando en los Alpes. Tras el lanzamiento de los primeros modelos –una serie de tres agujas, disponibles en distintas versiones de caja y de esfera–, este año nos llega lo que parece el paso lógico en una colección de estas características: un cronógrafo deportivo con función flyback.
El Alpine Eagle XL Chrono mantiene la imagen elegante del modelo primigenio, con su característico bisel atornillado y su brazalete integrado, pero a la vez acentúa el carácter deportivo gracias su nuevo diámetro de 44 mm, solo al alcance de algunas muñecas masculinas. Los dos pulsadores del cronógrafo se han integrado de forma discreta en el lateral derecho de la caja, flanqueando el protector de la corona, de modo que mantienen la armonía del conjunto y no aumentan innecesariamente el tamaño del reloj.
El modelo se presenta en dos versiones de caja: en Lucent Steel A223, un acero antialergénico comparable al quirúrgico, que combina una gran dureza –un 50% mayor al utilizado habitualmente– con una intensa luminosidad y una gran capacidad para reflejar la luz, y en una combinación de Lucent Steel A223 y oro ético rosa.

Anverso, calibre Chopard 03.05-C y detalle de la corona del Alpine Eagle XL Chrono.
El cristal de zafiro antirreflejos que protege el fondo permite admirar uno de los puntos fuertes de este nuevo reloj: el calibre de manufactura Chopard 03.05-C, dotado de una serie de soluciones técnicas que mejoran sus prestaciones cronométricas y hacen más cómodo el uso del reloj. En primer lugar, está provisto de un sistema de engranaje unidireccional que minimiza las pérdidas de energía y garantiza una carga rápida, una prestación muy apreciada a pesar de que el barrilete es capaz de almacenar energía para una nada desdeñable reserva de marcha de 60 horas. Por otra parte, el mecanismo de cronógrafo –que se organiza a partir de una rueda de columnas– está equipado con un sistema de embrague vertical, que proporciona un arranque más suave y preciso de la trotadora. La función flyback, por su parte, permite el cómputo de tiempos consecutivos gracias a la acción de tres martillos pivotantes de brazo elástico, que facilitan la puesta a cero de los contadores. Finalmente, el Chopard 03.05-C incorpora un volante Variner con espiral de curva terminal plana, que aporta una marcha estable compensando las variaciones de inercia durante todo el tiempo de utilización del reloj. Ello le ha valido la certificación del Control Oficial Suizo de Cronometría (COSC). El calibre está compuesto por 310 piezas (45 rubíes) y late con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora, por lo que la aguja trotadora del cronógrafo realiza ocho saltos cada segundo.
El ojo del águila
Uno de los elementos distintivos de la colección Alpine Eagle es, sin duda, la textura de sus esferas, que evoca el iris del ojo de un águila. Además, los colores elegidos se inspiran en los paisajes alpinos; para estos nuevos modelos, se ha recuperado el azul Aletsch, que toma su nombre del glaciar más grande de los Alpes, y se ha introducido el negro Absolu, inspirado en el negro profundo de la noche en la alta montaña. El primero se utiliza exclusivamente en la versión de Lucent Steel A223, mientras que el otro está disponible tanto con la caja de acero como con la bicolor.
Los marcadores horarios son los propios de la colección: numerales romanos en las horas cardinales e índices rectangulares en el resto; en ambos casos, recubiertos de Super-LumiNova en la zona central. En esta ocasión, sin embargo, los numerales correspondientes a las tres, las seis y las nueve horas han cedido su espacio a tres contadores negros, decorados con un guilloché de círculos concéntricos. El anillo exterior de la esfera está ocupado por la minutería, que también incorpora índices luminiscentes en los puntos horarios, y limita con un realce negro que aloja una escala de taquímetro. Las agujas de horas y minutos son las propias de la colección, con sus características facetas y un recubrimiento de Super-Luminova en la zona central, mientras que la trotadora central es un fino estilete con la punta teñida en rojo. Como detalle del diseño, este mismo color aparece en la zona central del resto de agujas del cronógrafo, así como en los índices de la escala de taquímetro correspondientes a las graduaciones 100, 160 y 240.
Los dos modelos de Lucent Steel A223 están equipados con un brazalete del mismo material, mientras que el modelo bicolor combina el Lucent Steel A223 en los eslabones laterales con el oro ético rosa en la fila central.
Más información en: www.chopard.es


