Rolex

Oyster Perpetual Submariner Date

EL SUBMARINER DATE SE HACE MAYOR

Por Ernest Valls

No cabe duda de que el Submariner Date es uno de los iconos más preciados, y mimados, de la firma ginebrina Rolex. No es para menos. En el mundo de la relojería contemporánea, el Submariner transciende la mera calificación de reloj de buceo profesional y ha pasado a ser sinónimo de estatus y elegancia tanto por los amantes de la relojería como del público en general.

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olex acaba de presentar la nueva generación de sus icónicos Oyster Perpetual Submariner y Oyster Perpetual Submariner Date. Ambos modelos amplían tamaño y lucirán desde ahora unos generosos 41 milímetros de diámetro, con una caja rediseñada y un brazalete de proporciones más anchas, acorde a las nuevas dimensiones del conjunto. Las novedades no son sólo exteriores; el interior también cambia, y estos nuevos modelos estarán equipados con los calibres 3230 (presentado este mismo año) y 3235 (la versión con fecha), que se introducen por primera vez en la colección Submariner.

El nuevo Oyster Perpetual Submariner, en acero Oystersteel, mantiene su esfera negra y su bisel giratorio unidireccional con disco de Cerachrom. Para el Oyster Perpetual Submariner Date hay tres nuevas versiones: una en acero Oystersteel con esfera también negra y bisel Cerachrom verde; otra versión con caja Rolesor amarillo (combinación de acero Oystersteel y oro amarillo de 18 quilates), que combina una esfera de color azul real y un bisel giratorio con disco Cerachrom también azul, y una tercera versión con caja de oro blanco de 18 quilates, esfera negra y bisel Cerachrom de color azul.

Como todos los relojes de la firma ginebrina, tanto el Oyster Perpetual Submariner como el Oyster Perpetual Submariner Date cuentan con la certificación de Cronómetro Superlativo, redefinida por Rolex en 2015. Una denominación exclusiva que atestigua que cada reloj sale de los talleres de la manufactura después de superar las pruebas establecidas por la marca y con arreglo a sus propios criterios.

Rolex comercializa en 1922 el Submariner. Este reloj está fijado con una bisagra al interior de una segunda caja convertida en hermética gracias a un bisel, coronado por el cristal, enroscado a la carrura. 

Acoplado al exterior del batiscafo Trieste durante su descenso a la fosa de las Marianas en 1960, el reloj experimental Deep Sea Special soportó la colosal presión que reina a casi 11.000 metros de profundidad.

Submariner: todo un icono

David S. Landes, en su libro “Revolución en el Tiempo. El reloj y la formación del mundo moderno”, nos viene a exponer que las necesidades de sociedad en cada época obligan a innovar para darles respuestas y soluciones. La relojería no fue ajena a dicha revolución, y la evolución del Submariner no hace más que reafirmar el postulado de David S. Landes.

A comienzos de 1940, la aparición de la escafandra autónoma abre nuevas posibilidades a la exploración submarina. Ello implica la necesidad de disponer de instrumentos adecuados para realizar la inmersión de forma segura y controlada. Uno de ellos es el reloj. Éste ha de mantener las propiedades cronométricas en condiciones tan adversas al ambiente marino, con el riesgo no sólo de corrosión sino también de posible entrada de agua en el interior de la caja.

Rolex desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de relojes de pulsera cronómetros y herméticos. Partía con ventaja tras haber patentado en 1926 la caja estanca Oyster. A partir de 1950, se inicia una fructífera colaboración con los pioneros del buceo, que culminará en 1953 con el lanzamiento del Submariner, el primer reloj de pulsera de buceo hermético hasta 100 metros de profundidad, donde la presión ambiente es de 10 atmósferas, es decir, diez veces superior a la que soportamos a nivel del mar. Apenas un año más tarde, la estanqueidad del Submariner se duplica y ya es de 200 metros; también aparece la aguja horaria tipo Mercedes, y un segundero con un botón circular cerca del extremo y con un contrapeso finalizado en un pequeño círculo. Este diseño se ha mantenido hasta la fecha, y ya forma parte de la iconografía popular, que lo asocia tanto a la marca como a los relojes de buceo exclusivos y de lujo. En 1969 aparece el primer Submariner
Date. En 1977 incorpora la corona con triple cierre de seguridad Triplock, y en 1979 un cristal de zafiro cubre la esfera. Ese mismo año, además, el modelo aumenta su hermeticidad hasta los 300 metros. En 1984 la esfera incorpora índices aplicados y, ya en el siglo XXI, concretamente en 2010, se presenta el primer Submariner Date en acero con un disco de cerámica Cerachrom en el bisel. Ahora, el tamaño crece hasta los 41 milímetros de diámetro y el reloj se viste con nuevos calibres manufactura de altas prestaciones cronométricas.

La evolución de un icono. Presentado en 1953, el Submariner es el primer reloj de pulsera de buceo hermético hasta 100 metros de profundidad.

41 milímetros de diámetro

La novedad más visible de los nuevos Submariner radica en el aumento de tamaño de la caja, que pasa de los 40 a los 41 milímetros. Este aumento de tamaño viene acompañado de un rediseño de la caja, con unas asas más estrechas y un brazalete más ancho. El reloj mejora en proporcionalidad, lo que redunda en la armonía del conjunto. El diseño constructivo de la caja es el clásico de bisel, carrura y fondo. La carrura se realiza a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel, una aleación exclusiva de Rolex especialmente resistente a la corrosión en ambientes marinos. La carrura incorpora sendos protectores de corona que la salvaguardan frente a impactos. Como es habitual, la corona es de tipo roscado e incorpora el sistema de triple hermeticidad Triplock. El fondo, con el característico contorno de fino acanalado, es de tipo roscado y precisa de la herramienta especial diseñada por Rolex para su apertura y cierre. Cierra la esfera un cristal de zafiro prácticamente imposible de rayar. En el caso del Oyster Perpetual Submariner Date, incorpora la habitual lente de aumento Cyclops en la posición de las tres horas que facilita la lectura de la fecha.

Oyster Perpetual Submariner en caja de acero Oystersteel.

Oyster Perpetual Submariner Date en caja Rolesor (combinación de acero Oystersteel y oro amarillo).

No nos olvidamos del bisel, que merece un tratamiento destacado, como destacado ha sido el papel que Rolex ha desempeñado en el desarrollo de cerámicas especiales, resistentes a las rayaduras y dotadas de colores inalterables y de una intensidad fuera de lo habitual. La firma ginebrina dispone de métodos de fabricación exclusivos e innovadores que permiten realizar estos componentes de cerámica con total independencia. El modelo que presentamos en portada, la referencia 126610 LV, incorpora un bisel unidireccional dotado de un disco Cerachrom de color verde graduado en 60 minutos. Tanto los numerales como los índices están moldeados en hueco y se colorean depositando platino, en este caso, mediante la técnica PVD (“Physical Vapour Deposition”, depósito físico de vapor). Las muescas del contorno del bisel ofrecen un buen agarre, lo que permite una cómoda manipulación incluso si el usuario lleva guantes de buceo.

Esfera negra clásica

La estética del Oyster Submariner Perpetual Date se ha mantenido prácticamente inalterable desde la irrupción del modelo en el mercado en 1969.

La esfera, lacada en negro, ofrece una perfecta legibilidad de las diferentes indicaciones que proporciona, debido al gran contraste entre el fondo y los índices. Los índices horarios, de oro blanco de 18 quilates, están aplicados sobre la esfera e incorporan el material luminiscente de alta legibilidad Chromalight (luminiscencia de larga duración con una emisión de color azul), característico de Rolex.

La corona roscada tipo Triplock, con los característicos tres puntos debajo de la corona, flanqueada por los protectores
de la carrura.

Las agujas de horas, minutos y segundos centrales están realizadas en oro blanco de 18 quilates y muestran la estética propia de los modelos Submariner de Rolex. La de las horas, con su extremo circular estrellado –que le confiere el sobrenombre “Mercedes”– y la de los segundos, con el punto circular y el contrapeso en forma de botón. Todas las agujas incorporan Chromalight.

Los índices horarios son circulares, salvo para las horas cardinales. En este caso, el de las doce horas es un triángulo isósceles invertido, y los relativos a las seis y nueve horas, un rectángulo. A las tres horas se abre una ventana que permite visualizar el disco de la fecha, de color blanco con la grafía negra.

La grafía impresa en la esfera está dispuesta como en todos los modelos de Rolex. A las doce horas, el nombre de la marca, coronado, valga la redundancia, por la corona de cinco puntas, emblema de la firma ginebrina. Debajo, encontramos las características y la funcionalidad del reloj: “Oyster”, en alusión a la caja; “Perpetual”, en alusión al calibre automático, y “Date”, en alusión a la función de fecha. Sobre el índice de las seis horas se encuentra el nombre del modelo, y debajo, la hermeticidad –300 metros o 1.000 pies– y las propiedades cronométricas del modelo: “Superlative Chronometer”, denominación exclusiva de Rolex, redefinida en 2015, que atestigua que cada reloj ha superado a una serie de pruebas realizas en los laboratorios de Rolex y con arreglo a sus propios criterios, una vez ensamblado. Esta característica también se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes de la firma ginebrina. Finalmente, la leyenda “Officially Certified” hace referencia a la posesión del certificado emitido por el Centro Oficial Suizo de Cronometria (COSC).

Espiral azul Parachrom, patentada y fabricada por Rolex en una aleación eclusiva de niobio y circonio. Destacan los cuatro tornillos de ajuste tipo Microstella en el interior de la llanta del volante.

El calibre 3235 de Rolex

El calibre 3235 de Rolex se presentó en 2015 y daba vida al Pearlmaster 39 mm. Se ha postulado como el movimiento automático con fecha base de diferentes modelos y ha ido sustituyendo al clásico 3135, de 1988. El Submariner Date era de los pocos modelos con fecha que no incorporaban aún este movimiento.

El 3235 pertenece a la nueva generación de calibres desarrollados por Rolex. Una de las principales características de esta gama es el aumento de la reserva de marcha respecto a modelos anteriores. Si el 3135 ofrecía una reserva de marcha de hasta 50 horas, el 3235 llega hasta las 70 horas. Este aumento de casi un día de reserva de marcha se debe a una nueva arquitectura del barrilete y del escape. Por una parte, se ha reducido a la mitad el espesor de las paredes del barrilete, con el consiguiente aumento de espacio (con el aumento de espacio se logra alojar un resorte con mayor capacidad).

Por otra parte, el escape Chronergy utilizado en el calibre 3235 es una optimización del tradicional escape de áncora suizo. La eficiencia del calibre mejora hasta un 15% debido al nuevo diseño geométrico de los dientes del escape y de la propia áncora, que pierde su tradicional simetría de brazos. Además, este nuevo escape está fabricado con una aleación de níquel-fósforo, insensible a las perturbaciones magnéticas. Rolex estima que cada mejora aporta unas 5 horas de reserva de marcha adicionales.

El calibre 3230 de Rolex pertenece a la nueva generación de movimientos desarrollados por Rolex.

El oscilador del 3235 corresponde a una espiral azul tipo Parachrom, patentada y fabricada por Rolex en una aleación exclusiva de niobio y circonio. Ello la hace insensible tanto a los campos magnéticos como a las variaciones de temperatura, además de ofrecer una resistencia a los golpes hasta diez veces mayor que las espirales tradicionales. La espiral finaliza con una curva terminal propia de Rolex que mejora las prestaciones de isocronismo en cualquier posición del reloj. La espiral Parachrom es de oscilación libre, por lo que no tiene ningún contacto en toda su longitud con parte alguna durante su oscilación. Para la regulación de la variación de marcha se mantiene el sistema de tornillos tipo Microstella, que modifican el momento de inercia del volante y, con ello, permiten adelantar o retrasar el reloj si fuera necesario. Por último, respecto al órgano regulador, encontramos un sistema antichoque tipo Paraflex de alto rendimiento, que protege a los pivotes del eje del volante frente a golpes que pueda sufrir el reloj.

La arquitectura constructiva del 3235 mantiene la nueva tendencia de realizar un puente del volante con dos puntos de apoyo, con lo que se mejora la estabilidad de la marcha y se genera un menor desgaste del eje del volante. Otra novedad respecto a anteriores modelos de Rolex reside en la masa oscilante. En este caso, es monobloque, es decir, está realizada en una sola pieza de metal, si bien mantiene la estética de los troqueles semicirculares tan característicos de Rolex. El rotor está soportado mediante un rodamiento de bolas y sujeto por un único tornillo central, lo que facilita las labores de montaje y desmontaje durante las operaciones de mantenimiento.

Más información en: www.rolex.es

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