Patek Philippe 

Grandmaster Chime

Sonoro maridaje

Por Ernest Valls

La manufactura ginebrina utiliza su máxima expresión en complicaciones, el Grandmaster Chime, para un sublime maridaje con la más alta joyería.

Como si Patek Philippe necesitara pretextos para dar rienda suelta a su inagotable creatividad, no dejó pasar la oportunidad de conmemorar el 175º aniversario de la manufactura (en 2014) para presentar, en edición limitada, el Grandmaster Chime, su reloj de pulsera más complicado realizado hasta la fecha. Este modelo, que a partir de 2016 forma parte de la colección permanente, fue recuperado el pasado noviembre en dos nuevas versiones de alta joyería con caja de oro blanco:

La referencia 6300/400G-001, que destaca por sus 409 diamantes de talla “baguette” –de forma alargada y rectangular, con una proporción largo/ancho de 5:1 y tallado con 14 facetas– de 31,35 ct (el carat “ct” es la unidad de peso del diamante y equivale a 0,2 gr) engastados en la caja, los dos biseles y el cierre desplegable. 

La referencia 6300/401G-01, que es la que ilustra este artículo, va adornada con 118 zafiros azules talla “baguette” de 11,9 ct en el bisel de la esfera horaria y en el cierre desplegable, y 291 diamantes talla “baguette” de 20,54 ct en bisel de la esfera del calendario perpetuo y en la caja. En ambos casos, la manufactura utiliza la técnica del “engaste invisible” en el borde del canto, así como en los laterales de las asas de la pulsera y en los eslabones de rotación.

El Grandmaster Chime incorporpora hasta un total de 11 pulsadores/correctores en sus laterales para seleccionar o modificar sus complicaciones.

 La caja incorpora un mecanismo de rotación que permite mostrar una u otra esfera. En este caso, la esfera del calendario perpetuo.

La caja incorpora un mecanismo de rotación que permite llevar a voluntad una u otra esfera a la vista. Ambas están realizadas en oro y acabadas en un elegante color negro ébano opalino. La esfera horaria presenta una decoración de “guilloché” Clous de Paris grabado a mano. La correa de piel de cocodrilo, de color negro brillante, va adornada con pespuntes contrastados de color azul.

Entre sus veinte complicaciones, el reloj tiene cinco funciones sonoras: gran sonería –cada cuarto de hora indica la hora y los cuartos de hora–, pequeña sonería –marca las horas y los cuartos–, repetición de minutos –marca la hora completa a voluntad–, alarma programada y repetición de fecha (de ahí su nombre de Grandmaster Chime). Las dos últimas son exclusividades patentadas de la manufactura.

La esfera horaria ofrece las siguientes funciones: horas y minutos centrales, e indicación de un segundo huso horario. A las seis horas, una esfera auxiliar incorpora la ventana de las fases lunares, así como la fecha. A ambos lados encontramos dos ventanas que indican las posiciones de la corona (derecha) y la sonería (izquierda). La primera indica las posiciones de reposo (“R”), en la que tiene la función de dar cuerda, ajuste de la alarma (“A”) y ajuste de la hora (“H”). La segunda indica las posiciones de silencio (“S”), gran sonería (“G”) y pequeña sonería (“P”).  En posición simétrica: a las tres horas, indicación de reserva de marcha de la sonería y a las nueve horas, indicación de reserva de marcha horaria. A las doce horas, otra esfera auxiliar muestra la hora de la alarma; en una ventana con forma de campana nos mostrará si la alarma está o no activada. Entre la una y las dos horas, una pequeña abertura rectangular nos indica el aislamiento de la sonería. Finalmente, una abertura cuadrada hará las veces de indicador día/noche del segundo huso horario.

La esfera horaria está finamente decorada con un “guilloché” con motivos Clous de Paris grabados a mano. El bisel destaca por los 118 zafiros engastados talla “baguette”.

La esfera del calendario perpetuo muestra las indicaciones de día de la semana, a las nueve horas; mes, a las tres horas; fecha –otra vez–, a las seis horas, y ciclo de los años bisiestos. En la zona central, una abertura rectangular muestra la fecha mediante de cuatro discos, por lo que el reloj puede mostrar los milenios por venir hasta el increíble año 9999. A las doce horas, otra esfera auxiliar muestra la hora en formato de 24 horas.

El calibre que late en el interior del Grandmaster Chime tiene una denominación tan extensa como lo complejo que es: 300 GS AL 36-750 QIS FUS IRM. Tiene un diámetro de 37 milímetros y un grosor de 10,7. Lo componen hasta 1.366 piezas e incorpora 108 rubíes. Su reserva de marcha horaria es de 72 horas, mientras que la sonería tiene hasta 30 horas de reserva de marcha. El conjunto volante/espiral late a 25.200 alternancias por hora, es decir, con una frecuencia de oscilación de 3,5 Hz, y lo conforman el tradicional volante Gyromax –con sus cabezas locas a modo de contrapesos– y la habitual espiral Spiromax, de silicio.

El Grandmaster Chime incorpora hasta 11 pulsadores/correctores en los lateres para modificar o seleccionar sus complicaciones e indicaciones.

Recent Posts