TAG Heuer
Carrera Chronograph Tourbillon Polychrome
Redacción

Anverso del Carrera Chronograph Tourbillon Polychrome.
En 2019, TAG Heuer presentó el Carrera Calibre Heuer 02T Tourbillon Nanograph, uno de sus modelos más vanguardistas, que combinaba una estética agresiva y futurista con la presencia de un tourbillon, una de las complicaciones clásicas de la alta relojería.
Dos años después, la firma suiza se ha inspirado en este cronógrafo de alto rendimiento para crear el Carrera Chronograph Tourbillon Polychrome, que mantiene el carácter vanguardista de su referente, pero atenúa su agresividad con una creativa esfera de colores. El reloj se comercializa en una exclusiva edición de 150 ejemplares.
Externamente, el Tourbillon Polychrome mantiene las características esenciales del Nanograph: la caja propia de la colección Carrera se presenta con un diámetro de 45 mm y elaborada en titanio cepillado de grado 5, con un revestimiento PVD que le confiere su color negro mate. El bisel está elaborado en carbono, y alberga una escala de taquímetro en gris sobre fondo negro. Los pulsadores y la corona, de grandes dimensiones, son también de titanio negro, así como el anillo del fondo, en el cual se ha grabado el número del ejemplar dentro de la edición especial. En el interior del anillo, un cristal de zafiro deja a la vista el espectacular rotor policromático que genera la energía para el funcionamiento del guardatiempo. El conjunto es resistente a 100 metros, lo que permite la realización de actividades acuáticas con el reloj puesto.
El elemento más destacado del Carrera Chronograph Tourbillon Polychrome, sin duda, es su esfera esqueleto, decorada con una amplia gama de colores en suaves degradados. Formalmente, la esfera mantiene la disposición tricompax propia del Carrera, con los totalizadores de 30 minutos y 12 horas, de color azul, ubicados a las 3 y 9 horas, respectivamente, y la abertura del tourbillon a las 6. Apoyados sobre un anillo negro, los marcadores horarios tienen forma de lingote y presentan una ranura central que se ha rellenado de Super-LumiNova blanca. En el perímetro de la esfera, un realce negro aloja la escala de minutos y segundos, con tres subdivisiones por segundo que se ajustan perfectamente a los ocho saltos que realiza la trotadora central en ese tiempo. Igual que los índices horarios, las agujas de horas y minutos están chapadas en rodio, y también cuentan con un recubrimiento de material luminiscente.

La esfera decorada con una amplia gama de colores suaves degradados es uno de los elementos más destacados de este modelo.
Para lograr una esfera policromática de esas características, TAG Heuer ha trabajado con la firma Positive Coating, especializada en tratamientos de PVD por deposición al vapor, una de las pocas firmas –si no la única– capaz de ofrecer un acabado como el del Polychrome. Los degradados de color se logran mediante ínfimas diferencias de grosor a la hora de depositar los óxidos metálicos en capas transparentes ultrafinas, una tecnología de última generación que requiere de un gran dominio por parte de los encargados de elaborar las esferas.
La espectacular esfera del Chronograph Tourbillon Polychrome no es otra cosa que la cara visible del calibre Heuer 02T, un movimiento automático íntegramente desarrollado por TAG Heuer, que cumple con los estándares de precisión requeridos para recibir la certificación de cronómetro del COSC. Integrado en la jaula del tourbillon, el órgano regulador del movimiento late con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora, mientras que un único barrilete –cuya presencia se adivina, en la esfera, a las 12 horas– garantiza una reserva de marcha de nada menos que 65 horas. La energía necesaria para alimentar el tren de rodajes proviene del giro de una masa oscilante central soportada por un cojinete a bolas. No se trata de un rotor tradicional, ya que forma un disco completo, pero ello puede pasar fácilmente desapercibido, ya que su mitad superior se ha vaciado completamente para concentrar el peso en la mitad inferior y, de este modo, facilitar su giro en respuesta al más mínimo movimiento de la muñeca.


Trasera del reloj, donde se observa el Calibre Heuer 02T. Detalle del cierre desplegable de titanio de grado 2.
Para repartir el movimiento a las distintas palancas encargadas de activar el arranque, el paro y la puesta a cero del cronógrafo, el Heuer 02T cuenta con una rueda de pilares, visible a través del fondo transparente, en la parte superior del calibre. Un embrague vertical garantiza un arranque suave y sin saltos de la trotadora al activar dicha función.
La decoración del calibre encaja perfectamente con la estética general del reloj: la platina y los puentes presentan un color negro mate, sobre el cual destacan los engranajes rodiados y, sobre todo, la espectacular masa oscilante, coloreada con un degradado de amarillo, púrpura y azul.
Completa la imagen del reloj una correa negra mate de piel de aligátor con forro de caucho, que se ciñe a la muñeca mediante un cierre desplegable de titanio de grado 2 con acabado de chorro de arena y doble pulsador de seguridad.
Más información en: www.tagheuer.com


