Uno de los nuestros

Daniel Nicols
www.nicols.es 

E

res uno de los nuestros. Ahora mismo, estás leyendo estas líneas entre los pasillos de Watches and Wonders, en una prestigiosa joyería o quizás en ese lugar donde sientes que tienes tiempo y calma para disfrutar de lo que te gusta, ya sea en un avión, en el sillón de tu casa o quién sabe si sentado en la taza del inodoro, mientras escapas del mundanal ruido y la cultura de la velocidad. Sin duda, aprecias el lujo de poder leer en papel.

No hace falta ser alquimista para adivinar el futuro, solo es necesario abrir los ojos. En el presente es donde está el secreto; si prestas atención al presente, podrás ver y crear el futuro. Por ello, hoy me voy a mojar con algunas predicciones para nuestra amada industria relojera, que espero se cumplan más pronto que tarde.

En esta edición de Watches and Wonders, veremos más marcas presentando menos relojes y de tamaños más pequeños, pero con unos precios que crecerán más de dos dígitos, e incluso me atrevo a decir que la subida podrá llegar hasta un 30% en alguno de los casos, como sucederá con sus precios medios antes de final de año. Las marcas que vendían relojes de 3.000 euros intentarán vender relojes de casi 5.000; las que vendían relojes de 5.000 tontearán con los 8.000, y así sucesivamente.  

Lo que ocurre una vez puede que no ocurra nunca más, pero todo lo que ocurre dos veces, ocurrirá ciertamente una tercera. Y ¿cómo no van a subir los precios, ahora que tienen todas las excusas del mundo para hacerlo, si las marcas siempre suben los precios? La historia nos dice que suelen subir tres veces el IPC, y ahora que tenemos el IPC mundial más elevado de los últimos 30 años, veremos cómo los precios suben sin cesar. 

Si estás pensando en comprarte un reloj, hazlo cuanto antes u olvídate de ello, especialmente si es tu primer reloj automático suizo, ya que pronto será imposible encontrarlos por menos de 1.000 € (con permiso del grupo Swatch, claro, que quién sabe si nos volverá a sorprender a todos con lanzamientos que consigan, como pasó en 2022 con el MoonSwatch, no solo parar la caída del número de relojes suizos de cuarzo vendidos, sino también de la industria en su conjunto).

Pero, o mucho me equivoco o este año no veremos otro lanzamiento así. Swatch seguirá estirando el chicle, ya que aún hay cientos de miles de personas esperando poder hacerse con los MoonSwatch. Quizás veamos una marca como TAG Heuer relanzando su Fórmula Uno en cuarzo y plásticos de colores para venderlo por internet o en exclusiva en sus boutiques, intentando apuntarse al carro mientras hurga en los bolsillos de los nacidos en los 70 y 80. Pero dudo mucho que estos relojes se vendan por menos de 1750 €, aunque deberían valer menos.

Lo que sí tengo claro es que este año veremos cómo se celebra el 60º aniversario del Rolex Daytona y el 30º del Royal Oak Offshore, y quién sabe si el titanio empezará a hacerse un hueco dentro de sus colecciones. Tudor continuará con su línea ascendente; Grand Seiko crecerá con fuerza, incrementando considerablemente sus precios mientras entrega su alma a los nacidos fuera de Japón; el grupo Swatch seguirá ofreciendo la mejor calidad-precio del mercado, y LVMH, infravalorando el gran mercado que podría desarrollar si de verdad quisiera vender relojes de LV y otras marcas de lujo de las que es dueño.

La única obligación de una persona es cumplir su destino, y el de nuestra industria, también. El nuestro, quieran o no, pasa por escucharnos a nosotros mismos, a nuestra historia personal en general y a los amantes de la relojería en particular. Hay que celebrar el presente, especialmente si nos trae grandes noticias que ponen al cliente de nuevo en el centro, como ha hecho Watches and Wonders abriendo dos días la feria al público, algo impensable hace unos pocos meses.

Estos nuevos vientos pueden ser el comienzo de un cambio de rumbo, donde las tiendas –y, en especial, las multimarca– recobren su importancia después de años en los que las marcas cerraron miles de puntos de venta, volcándose en internet y en las boutiques propias, y pensando que habían encontrado la piedra filosofal y el elixir de la eterna juventud. Vaticino que, más pronto que tarde, muchas volverán a llamar a la puerta, y se convertirán de nuevo en uno de los nuestros.

Comentarios y sugerencias: club@maquinasdeltiempo.com

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