CHOPARD

L.U.C Quattro Spirit 25 con marquetería de paja

La manufactura ginebrina Chopard se ha mostrado siempre muy comprometida con la preservación de los oficios artísticos que han acompañado históricamente la relojería, como demuestra el papel central que les otorga en buena parte de sus piezas. Este respeto por el savoir-faire tradicional se hace muy patente en el L.U.C Quattro Spirit 25 con la esfera decorada con marquetería de paja que la firma acaba de presentar, y que comercializará en una doble edición limitada de ocho ejemplares en oro amarillo ético y ocho más en oro blanco ético.

La marquetería es una técnica decorativa consistente en la aplicación de pequeñas piezas –que pueden ser de distintos materiales– sobre una estructura mayor, formando motivos ornamentales. La marquetería de paja, concretamente, llegó de Oriente en el siglo XVII y alcanzó una gran popularidad en Francia, donde los artesanos especializados alcanzaron la excelencia.

La esfera del Chopard L.U.C Quattro Spirit 25 con marquetería de paja es fruto de un largo proceso que empieza con la selección del material: paja de centeno cultivada en Borgoña, posteriormente teñida en tonos marrones y negros (un color para cada versión del reloj). Cada hebra se parte individualmente con la uña, se aplana con unas plegadoras y finalmente se corta con un bisturí en forma de diminutos hexágonos, que el maestro artesano irá pegando sobre la base de oro ético, creando el característico patrón de colmena que Karl-Friedrich Scheufele quiso asociar a la colección L.U.C desde 1996 como símbolo del trabajo colectivo de la manufactura. Una vez aplicada la paja, se fija con una capa de cera para madera, que le confiere su aspecto definitivo. 

De izquierda a derecha: parte trasera del reloj, detalle del delicado trabajo de marquetería de paja, y calibre de manufactura L.U.C 98.06-L.

Con su minimalista complicación de horas saltantes, el L.U.C Quattro Spirit 25 era el reloj perfecto para que toda la atención del observador se centrara en el delicado trabajo de marquetería de paja. La indicación horaria, de tipo digital, puede leerse a las 6 horas en una ventana rectangular delimitada por un vistoso marco de oro –amarillo o blanco, según la versión del reloj–, mientras que se ha dejado una solitaria aguja central, de tipo “dauphine fusée”, para la indicación de los minutos. 

Lanzado en 2021, en el marco de la conmemoración del 25º aniversario de la manufactura de Chopard en Fleurier, este modelo combina una aparente sencillez formal con el elevado nivel de complejidad técnica que exige una complicación como la de horas saltantes, tan apreciada por los amantes de la relojería como difícil de ejecutar a causa del alto consumo energético que requiere. En este caso, los relojeros han logrado minimizar este inconveniente gracias a la tecnología Chopard Quattro, que proporciona al reloj una reserva de marcha de 190 horas. Esta energía se transmite al órgano regulador de forma constante, lo que se traduce en un alto rendimiento cronométrico.

El movimiento equipado con esta tecnología es el calibre de manufactura L.U.C 98.06-L, un mecanismo de carga manual compuesto por 240 componentes (42 rubíes), que ofrece un diámetro de 31,8 mm y un grosor de solo 4,85 milímetros, a pesar de contar con dos parejas de barriletes superpuestos que suman casi dos metros de resorte. Su órgano regulador, dotado de una espiral con una curva Phillips y de un regulador de cuello de cisne para un ajuste más preciso de la frecuencia del volante, late con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora, equivalentes a 4 Hz. Un sistema de parada del volante permite ajustar las indicaciones de horas saltantes y minutos con mayor exactitud. 

Más allá de su precisión y de su complejidad técnica, el L.U.C 98.06-L ofrece unos acabados acordes a los exigentes preceptos del Punzón de Ginebra, desde las Côtes de Genève de sus puentes hasta el perlado de su platina base. A través del cristal de zafiro que cubre la trasera del reloj puede apreciarse, también, un contador que permite seguir la evolución de la reserva de marcha.

La caja del reloj es la misma que Chopard había utilizado en las anteriores versiones del L.U.C Quattro Spirit 25. Cuenta con un diámetro de 40 mm, dentro de los límites de la relojería elegante, y destaca por sus formas sobrias y suavemente redondeadas. El lateral de la carrura aloja unas discretas asas de lados rectos y una voluminosa corona con relieve en el lateral y el logotipo L.U.C grabado en la cara superior.

El reloj se comercializa con una correa de aligátor del mismo color que las esferas –marrón, para la versión de oro amarillo y negro, para la de oro blanco–, dotada de un elegante cierre de hebijón elaborada con el mismo metal precioso que la caja.

Más información en: chopard.com

Recent Posts