Musée Atelier Audemars Piguet

ENTRE EL PASADO Y EL FUTURO

 

Por Redacción

Fotografías: Cortesía de Audemars Piguet

«Queríamos brindar a los visitantes la oportunidad de experimentar nuestro patrimonio en términos de legado, saber hacer, orígenes culturales y apertura al mundo, y hacerlo en una edificación que reflejara a la vez las raíces históricas y la actitud vanguardista de la compañía. Pero ante todo, deseábamos rendir un tributo a los relojeros y artesanos que, generación tras generación, han hecho posible lo que hoy es Audemars Piguet.»

Jasmine Audemars, presidenta del Consejo de Administración de Audemars Piguet

La tradición relojera del Vallée de Joux y la arquitectura de vanguardia se dan la mano en el Musée Atelier Audemars Piguet, un nuevo espacio multidisciplinar creado para dar a conocer el rico legado de la firma y la historia de la relojería en el Vallée de Joux.

Ubicado al lado del edificio más antiguo de la compañía, el nuevo pabellón ha sido diseñado por el estudio BIG (Bjarke Ingels Group) y ejecutado por el despacho de arquitectura CCHE, y consiste en una doble espiral con grandes paredes exteriores de cristal y una cubierta superior de acero. En el interior, las paredes curvas —también de vidrio— convergen hacia el centro de la espiral en el sentido de las agujas del reloj, y después hacia el exterior en el sentido opuesto, lo que permite establecer un recorrido lineal por todo el edificio.

Las diferentes inclinaciones del techo, adaptadas a la pendiente natural del terreno, permiten que la luz entre de forma natural en todos los espacios del edificio, filtrada solamente por una malla de latón que cubre buena parte de la superficie de cristal y contribuye a regular la temperatura. Por otra parte, toda su superficie ha sido recubierta de césped, lo que contribuye a que el edificio se integre perfectamente en el verde paisaje de Le Brassus y su entorno. Este recubrimiento natural, además, también ejerce de regulador térmico y absorbe el agua de la lluvia.

Más allá de sus cualidades estéticas y arquitectónicas, este edificio de vanguardia es una muestra del compromiso ético de la marca, pues cuenta con la certificación suiza Minergie en materia de eficiencia ecológica y calidad de los materiales constructivos.

Un paseo por 200 años de historia

La visita al Musée Atelier Audemars Piguet empieza con una retrospectiva de la evolución de la relojería en el Vallée de Joux, una de las cunas de la relojería suiza. A continuación, los focos se centran en la historia de Audemars Piguet, ilustrada con una selección de más de 300 guardatiempos, entre los que se encuentran auténticas joyas de la mecánica relojera. 

Para garantizar una experiencia única y variada, la firma de diseño de museos alemana Atelier Brückner ha estructurado la exposición en clave de partitura musical, con distintos interludios en forma de esculturas, autómatas, instalaciones cinéticas y maquetas de calibres mecánicos que introducen los distintos elementos que configuran la relojería mecánica. Además, el museo ofrece a los visitantes la oportunidad de iniciarse en algunas de las técnicas ancestrales que tanto dominan los expertos en acabados de Audemars Piguet, como el satinado cepillado y el perlado.

En el centro de la doble espiral pueden verse las obras más complicadas de la Manufactura: guardatiempos con complicaciones astronómicas, de sonería y de cronógrafo. Todas ellas se han dispuesto en unos expositores esféricos que evocan los ciclos astronómicos del tiempo. Presidiendo la exhibición encontramos el espectacular reloj de bolsillo Universelle, de 1899, que aún hoy es el modelo más complicado de la firma de Le Brassus.

Para complementar la exposición de relojes complicados, el corazón del edificio aloja también dos talleres especializados de la manufactura, donde se realizan algunas de las piezas más elaboradas de la casa. El primero está dedicado, precisamente, a las grandes complicaciones. Allí se desarrollan y se fabrican los modelos de mayor complejidad –cada uno está formado por más de 648 componentes–, que son trabajados durante un periodo de 6 a 8 meses por un único relojero, que se hace cargo de todo el proceso. El segundo taller engloba los diferentes oficios artísticos relacionados con la relojería, como el de engastador o el de grabador. En él se elaboran las delicadas piezas de alta joyería de la casa.

La muestra concluye con una selección de modelos de las colecciones Royal Oak, Royal Oak Offshore y Royal Oak Concept, todas ellas, nacidas del diseño de Gérald Genta que en los años 70 cambió el rumbo de la marca y modificó para siempre el concepto de reloj deportivo de lujo.

La casa histórica

Justo detrás del flamante edificio de cristal –con el cual está conectada– se encuentra la casa histórica de la compañía, en cuyo piso superior Jules Louis Audemars y Edward Auguste Piguet instalaron su taller en 1875, y que hoy acoge la sala del registro, los archivos, el departamento patrimonial, la Fundación Audemars Piguet y el taller de restauración. Este edificio de 1868 ha sido objeto de una cuidadosa intervención con el objetivo de recuperar su aspecto original.

Para llevarla a cabo, el estudio de arquitectura suizo CCHE ha trabajado estrechamente con los artesanos locales y ha contado con el apoyo del Departamento de gestión patrimonial de Audemars Piguet, lo que ha permitido realizar un estudio exhaustivo de los archivos históricos de la casa. Como detalle del cuidado con el que se ha llevado a cabo la renovación del edificio, el revestimiento interior de los muros incluye auténticas piezas históricas de madera procedentes de diversas casas de la región.

El piso superior, donde nacieron los primeros guardatiempos de la marca, ha recuperado los bancos de los relojeros –recreados, igual que el resto del mobiliario, por artesanos locales– y acogerá a partir de ahora el taller de restauración de relojes, donde relojeros especializados dedican todo su conocimiento a devolver a la vida viejos guardatiempos. En el sótano abovedado del edificio, en cambio, los visitantes tendrán la oportunidad de explorar la presencia universal de la marca a través de una serie de experiencias inmersivas.

El Musée Atelier Audemars Piguet será también la sede de la Fundación Audemars Piguet, una entidad benéfica que desde 1992 contribuye a la preservación de los bosques de todo el mundo, a la restauración de la biodiversidad y a la valorización del saber hacer tradicional, mediante la financiación de programas que tienen muy en cuenta la educación medioambiental de las nuevas generaciones.

En el atrio del edificio, donde la Fundación ocupa un puesto de honor, se plantará un ejemplar de amelanchero (Amelanchier rotundifolia) como símbolo de las raíces de la Manufactura en la Vallée de Joux y de la tarea desarrollada por la Fundación Audemars Piguet. Dentro de dos años, el árbol se replantará en el ámbito de un proyecto local patrocinado por la Fundación.

También el compromiso de la firma con el mundo cultural y artístico se verá reflejado en el Musée Atelier Audemars Piguet. Con motivo de la inauguración del nuevo edificio, se expondrán una serie de obras de colaboradores habituales de la marca: la fotografía «Vallée de Joux n.° 10», de la serie fotográfica The Vallée de Joux, de Dan Holdsworth, así como la fotografía «Remains #A_027», de la serie Remains: Vallée de Joux, de Quayola. Ambas obras se complementarán con una instalación multimedia del artista Alexandre Joly sobre los orígenes de Audemars Piguet en el Vallée de Joux.

Modelo [Re]master01 Cronógrafo Automático.

Modelo [Re]master01 Cronógrafo Automático.

Reloj conmemorativo

Para celebrar la inauguración del Musée Atelier, Audemars Piguet ha creado un reloj conmemorativo que refleja perfectamente el equilibrio entre el respeto por su rico patrimonio y su vocación vanguardista. Significativamente denominado [Re]master01, este modelo es una versión actualizada de un singularísimo cronógrafo de pulsera de 1943 (hay que tener en cuenta que Audemars Piguet realizó solamente 307 ejemplares de esta tipología entre 1930 y 1950). De él mantiene su característica caja redonda de acero inoxidable con asas en forma de lágrima, así como su bisel de oro rosa, el mismo material que encontramos en la corona y los pulsadores. Fiel al diseño original –excepto por el orden de los contadores, que se ha modificado para mejorar la lectura de las indicaciones–, la esfera color champagne presenta una tipografía retro, en consonancia con el logotipo «Audemars Piguet & Co. Genève», que la firma utilizó en los años 20 y 30 para firmar sus guardatiempos (hay que tener en cuenta que hasta los años 70 Audemars Piguet tuvo un taller en Ginebra para estar más cerca de los clientes finales y facilitar la distribución hacia Europa y el resto del mundo). Como detalle simpático del diseño, cabe mencionar que el “45” que aparece en rojo en la escala de los minutos servía para medir los tiempos de un partido de fútbol, y fue una petición expresa de Jacques-Louis Audemars, gran amante este deporte. La esfera dorada se completa con una escala taquimétrica en azul, color que también se ha utilizado para diferenciar las agujas del cronógrafo. Si en apariencia [Re]master01 es un reloj retro, mecánicamente es un modelo de última generación, ya que está equipado con el calibre de manufactura 4409, un movimiento automático con función de cronógrafo flyback organizada mediante una rueda de pilares. Este reloj tan especial se comercializará en una edición limitada a 500 ejemplares.

Actualmente, la compañía relojera está inmersa en la construcción del nuevo Hôtel des Horlogers, también en la localidad de Le Brassus, que tiene prevista su apertura en verano de 2021. Encargado, como el Musée atelier, al estudio BIG, que de nuevo tendrá al estudio arquitectónico CCHE como socio local, el nuevo edificio será un espacio sostenible y contemporáneo capaz de aunar modernidad y tradición.

Más información en: www.museeatelier-audemarspiguet.com

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