Zenith

Pilot Type 20 Blueprint

ALTOS VUELOS AZULES

Por Ernest Valls

La manufactura de Le Locle presenta una singular e inédita esfera “blueprint” en un modelo de la colección Pilot, un tributo a los pioneros de la aeronáutica de principios del siglo XX.

Es una lástima que las relojerías españolas estén faltas de modelos de la manufactura Zenith en sus escaparates. Zenith, en palabras de su actual CEO Julien Tornare, es “una marca auténtica”. La contundente afirmación no es banal y se sustenta en una parte relojera y en otra que se adentra en un ámbito más humano y emocional. Es una de las pocas marcas que puede decir sin ruborizarse que fabrica todos los movimientos que equipan sus modelos. También es una marca en la que todos aquellos que han formado parte de su historia destilan pasión y amor por su trabajo, más allá de lo meramente profesional.

Zenith es la primera manufactura entendida como tal. Hemos de remontarnos a 1881, cuando Georges Favre-Jacot, inspirado por los métodos productivos estadounidenses de la Waltham Watch Company, decide construir un edificio de grandes dimensiones con grandes ventanales donde reunir todo el proceso de fabricación de un reloj. Platinas, cajas, esferas, movimientos… todo se fabricaba bajo el mismo techo. El reloj salía completamente ensamblado y listo para ser usado por el cliente. Era algo inédito en la relojería de la época, acostumbrada al sistema de “établissage”, en el que cada artesano realizaba una parte del reloj y luego el “éstablisseur” era quien se encargaba de ensamblar las diferentes piezas y montaba el reloj listo para la venta.

El nuevo Royal Oak Doble Volante Esqueletado con caja de cerámica negra.

El Pilot Type 20 Extra Special Sivler, con caja de plata y en edición limitada a 250 ejemplares.

Además, Zenith atesora una de las historias de más emotivas que conozco de la relojería. La década de los años setenta estuvo marcada por la denominada “crisis del cuarzo”. La tradicional industria suiza tuvo que reinventarse ante la irrupción en el mercado de los relojes de cuarzo japoneses y sus precios sin parangón frente a los relojes mecánicos. En aquella época, Zenith formaba un grupo relojero junto a Movado y Mondia. En su huida hacia adelante, se cruzó en su camio Zenith Radio Corporation de Chicago. La coincidencia del nombre es una mera casualidad ya que no había relación alguna entre ambas sociedades. Zenith Radio Corporation tenía gran experiencia en la miniaturización de equipos electrónicos, circuitos integrados, transistores y cristales líquidos. La compra de la firma suiza por parte de su tocaya estadounidense se produjo en junio de 1971. Cuatro años más tarde, en 1975, la dirección de Zenith decide interrumpir la producción de movimientos mecánicos y deshacerse del stock tanto de herramientas como de la maquinaria necesaria para su fabricación. Ese mismo año, Charles Vernont, especialista en la construcción de cronógrafos que había trabajado en el desarrollo de El Primero, decidió actuar por su cuenta e inició una tenaz tarea con el objetivo de salvaguardar las herramientas necesarias para fabricar el citado calibre. En total, consiguió recopilar cerca de 150 prensas –junto a multitud de utensilios, levas y planos– y las escondió en un desván de la manufactura, cuya entrada tapió para que nadie las descubriera. Gracias a ello, en la década de los años ochenta, tras la vuelta de Zenith a manos suizas, la firma de Le Locle pudo retomar la fabricación de El Primero, que sirvió de base a no pocas marcas que no disponían de un calibre de tales características. Es imposible no emocionarse durante la visita del desván donde se escondieron las piezas y la reproducción de un video donde el propio Charles Vernont explica su odisea.

La esfera se compone de dos partes: la inferior, donde está el “blueprint” que define la posición y tamaño de la grafía, y la parte superior, donde están impresos los numerales y toda la información de la esfera.

Pilot Type 20

Zenith presentó su primer modelo de lo que sería la colección Pilot en la feria de Baselworld de 2012. La marca se inspiró en el reloj con el que el piloto, fabricante, y diseñador de aeronaves francés Louis Blériot (Cambrai 1872 – París 1936) se convirtió en el primer aviador en cruzar el Canal de la Mancha, el 25 de julio de 1909. El reloj fue denominado “Montre d’Aeronef Type 20”. Se trataba de una pieza de aluminio con un generoso diámetro de 57,5 milímetros, equipada con un movimiento de remonte manual no menos extraordinario: el calibre 5011, inspirado en el calibre de Zenith de igual denominación que en 1967 obtuvo la calificación del cronómetro más preciso por parte del observatorio de Neuchâtel. Este modelo se presentó en edición limitada de sólo 250 ejemplares.

Desde ese momento, la firma de Le Locle ha desarrollado una gama de relojes de piloto con caja redonda, finas asas, un aspecto envejecido de los materiales que lo componen y una inherente estética vintage. El último componente de la colección es el Type 20 «Blueprint», que se presenta en una edición limitada a 250 ejemplares y con un precio de 8.300 euros.

La corona del “Blueprint” es la clásica de tipo cebolla de grandes dimensiones, que se puede manipular incluso con guantes.

Blueprint

La denominación del modelo hace referencia a su esfera y no sólo por el color azul. «Blueprint», del inglés, significa literalmente cianotipo. Es una reproducción en papel de un dibujo, plano o diseño ya sea cartográfico o de ingeniería. El color azul deriva del proceso desarrollado por el fotógrafo y astrónomo británico John Herschel en 1842. Utilizó un compuesto fotosensible que, ante la exposición a la luz, se convertía en Azul de Prusia y dejaba una impresión azul estable.

Como no podía ser de otra forma, en Zenith, la esfera tiene su propia historia. La inspiración vino cuando el equipo de la manufactura se encontró con un plano de su histórico edificio –lógicamente, un “blueprint”– que les recordó los planos que habían visto de las primeras aeronaves diseñadas en los inicios de la aviación. Hay algo en los planos que despierta intriga y curiosidad. Cuando miramos la esfera de un reloj, prestamos atención a los colores, los acabados, las escalas que incorpora, el tipo de agujas o la tipografía de los numerales, y rara vez pensamos en el diseño necesario para su ejecución. Los diseñadores de la manufactura querían destacar este aspecto no visto de la esfera y decidieron incorporar directamente los planos de diseño. Esta singular e inédita esfera se obtiene en dos partes: una base azul mate, con todos los planos técnicos y notas del fabricante, y otra, justo encima, realizada en zafiro, con el logotipo, los índices horarios y la minutería habitual. Tanto la impresión como la colocación de ambas partes deben realizarse con extremo cuidado y de forma milimétrica, ya que las indicaciones del «blueprint» –la parte inferior– señalan toda la grafía impresa presente en la esfera.

La tipografía utilizada es la habitual de la colección. Los numerales horarios arábigos son de grandes dimensiones, estilizados de forma única para lograr una mejor legibilidad. El exterior de la esfera está rematado con una minutería tipo ferrocarril, que incorpora numerales múltiplos de cinco y los índices sobrepasan el círculo interior.

Debajo de las doce horas se ha aplicado la característica estrella de cinco puntas, emblema de la marca, seguida de su nombre, así como de la denominación del reloj, “Montre d’aeronef” (en francés), y de la colección “Type 20”.

Las agujas también son las habituales de la colección: rodiadas, de gran tamaño con una estética tipo “catedral”, un acabado cepillado y material luminiscente en los espacios que dejan sus nervios, como si de una vidriera se tratara. La aguja de los segundos es estilizada, con un gran contrapeso y con una punta de flecha, rellena de material luminiscente, en el extremo.

Fondo ciego del Pilot Type 20 Extra Special Silver que también incorpora el Pilot Type 20 “Blueprint”.

45 milímetros de caja

La caja del “Blueprint”, sigue los cánones del resto de modelos de la colección: redonda, de grandes dimensiones –en este caso, 45 milímetros– y con unas asas finas y estrechas. Realizada en acero, tiene la  clásica composición de tres cuerpos: bisel, carrura y fondo. Ofrece una estanqueidad catalogada en 10 atmósferas, que equivalen a 100 metros de profundidad.

El bisel, con un acabado pulido, es un aro de líneas rectas, ligeramente inclinado hacia el centro del reloj y con su contorno exterior biselado a ras de la carrura. La carrura, de líneas rectas, tiene forma cilíndrica y un acabado cepillado de trazos horizontales. Destaca, a las nueve horas, una placa sujeta por remaches –que recuerdan los utilizados en la construcción de los aviones–, de color azul, donde se ha grabado “limited edition”, así como el numero que corresponde al reloj. El fondo está sujeto a la carrura mediante seis finos y pequeños tornillos. Es ciego y en su zona central se puede apreciar el grabado tanto del escudo de la marca como de una representación del mítico Blériot XI, el monoplano con el que Louis Blériot consiguió cruzar el Canal de la Mancha. Esta zona central, grabada y de acabado mate, está rodeada por un aro, con un acabado pulido, sobre el que se ha grabado “Zenith Flying Instruments”, así como el nombre «Montre d’Aeronef Type 20».

Las asas, cortas y con un acabado cepillado, presentan una forma curva hacia el interior y están soldadas a la carrura. Zenith incluye, para este modelo, una correa de piel de becerro azul con remaches y hebilla hebijón de titanio. Lo más destacable es el sistema de desmontaje rápido de la correa de sus pasadores: sólo hay que presionar un botón de la correa para que ésta se libere del pasador y quede perfectamente desmontada.

La corona es otra de las señas de identidad tanto de la colección como de cualquier reloj de aviador que se aprecie: una enorme corona de tipo cebolla con un ranurado a lo largo de toda su superficie. Ambas características son imprescindibles cuando debe manipularse la corona con guantes.

El Pilot Type 20 “Blueprint”, con su correa de cuero azul de botones, se ofrece en edición limitada de 250 ejemplares.

Calibre Elite 679

En el interior de este impresionante modelo late el no menos excepcional calibre manufactura Elite 679, que está presente en todas las versiones solo hora de este modelo. Introducido por primera vez en 2009, este calibre está basado en el Elite 670 de 1994, con la diferencia principal de eliminar el disco de la fecha que sí tiene el 670.

El Elite 679 es un calibre de remonte automático mediante rotor central, soportado mediante un cojinete de bolas, con carga bidireccional. Tiene un diámetro de 25,6 milímetros –equivalente a 11 1/2 líneas– y un grosor de 3,85. Está compuesto por un total de 127 piezas e incorpora 26 rubíes. El sistema regulador volante/espiral late a una rápidas y modernas 28.800 alternancias por hora, que equivalen a una frecuencia de oscilación de 4 Hz. Es decir, el segundero central realiza ocho pequeños saltos por segundo. El volante está realizado en Glucydur, nombre comercial de un bronce de berilio con una pequeña cantidad de hierro. Destaca por su bajo coeficiente de dilatación, lo que hace de él un material ideal para eliminar los inconvenientes de los cambios de temperatura. El ajuste de la variación de marcha se realiza mediante un tornillo micrométrico que actúa sobre la raqueta para proporcionar la longitud útil de oscilación de la espiral. Zenith ha optado por un sistema antichoque tipo Kif para proteger los pivotes del eje del volante frente a golpes externos que pudieran dañarlo. El Elite 679 ofrece funciones de horas, minutos y segundos centrales, así como de paro del segundero en el momento de ajustar la hora del reloj. Su reserva de marcha es de 55 horas, aproximadamente.

Julien Tornare está decido a que Zenith recobre la importancia que se merece en el panorama relojero, no en vano ellos fueron los que “inventaron” el concepto de Manufactura que conocemos hoy en día.

Type 20 “Blueprint”

La llegada de Julien Tornare ha dado una nueva vida a Zenith. Su objetivo es posicionarla en el lugar que se merece tanto por historia como por las piezas que ofrece a un precio más que competitivo respecto a modelos similares del panorama de la alta relojería.

El “Blueprint” es una prueba de lo que se puede hacer con tan sólo dar un vistazo a los oscuros rincones que toda manufactura atesora en su interior. Es una pieza que, a pesar de su sencillez, aporta una visión nunca antes mostrada. El diseño de la esfera es único. Si, además, está equipada con un movimiento de auténtica manufactura, la calidad del conjunto está asegurada. Además, es un acierto de la marca realizar estas piezas en pequeñas series limitadas, a precio contenido, que son un reclamo para coleccionistas habituales y un acicate para los recién llegados.

Más información en: www.zenith-watches.com

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