FLUCKIGER, LA FÁBRICA DE ESFERAS DE PATEK PHILIPPE EN ST-IMIER
Fundada en 1860 en Saint-Imier por Zélim Jacot, la fábrica Cadrans Fluckiger fue comprada por Patek Philippe en 2004. Desde que la manufactura es propiedad de la compañía ginebrina el número de empleados ha pasado de 50 a 110 y ha duplicado su producción anual de esferas de 50.000 a 100.000.
Cadrans Fluckiger no sólo trabaja para Patek Philippe pues es también proveedor de prestigiosas marcas como Chopard, IWC y Audemars Piguet, aunque hay departamentos, como el del guilloché y el de esmalte, que sólo trabajan para la manufactura ginebrina independiente, al igual que sólo se utilizan para ella las máquinas de control numérico con herramientas de diamantes con las que se fabrican los índices que tienen una apariencia mucho más limpia.
Cadrans Fluckiger está especializada en la creación de esferas de alta gama que fabrica tras realizar en cada una de ellas entre 50 y 110 operaciones durante al menos 4 meses. La materia prima con la que trabaja es latón y oro, éste último metal para las creaciones de alta relojería. Crea esferas galvanizadas, de nácar, esmaltadas y engastadas.
El proceso de fabricación se pone en marcha con el equipo de prototipos. Formado por 6 personas, estudia la viabilidad del pedido del cliente y si es viable realiza el diseño técnico teniendo en cuenta las dimensiones, el diámetro y espesor de la caja, así como la altura de los índices. Posteriormente hace el dossier estético donde quedan determinadas las características específicas del dial: color, acabado, tipo de índices, etc.
Todo está listo para comenzar un proceso que es largo y laborioso y aunque hay pasos que son obligatorios, siempre hay variaciones en función del modelo. Cada uno de ellos tiene su propia receta y cada fase deja su sello en una parte del reloj tan importante como es la esfera, que no es sólo el espejo del tiempo, también es un elemento cargado de historia, belleza y emoción.

En 2004, Patek Philippe adquirió la fábrica de esferas Fluckiger ubicada en Saint-Imier.

Cadrans Fluckiger fabrica 100.000 esferas al año para Patek Philippe y otras destacadas firmas relojeras.

El primer paso que se realiza sobre los ébauches es el acuñado o découpage, que consiste en troquelar los orificios para sujetar la esfera a las máquinas y hacer las aberturas para ventanillas o contadores.

Con un tampón se procede a la transferencia de la información sobre la esfera.

En Cadrans Fluckiger se engastan algunas de las esferas de los relojes de Patek Philippe.
El ingrediente principal de los ébauches es la placa de latón u oro (utilizado en la alta relojería). El primer paso es el acuñado o découpage, que consiste en troquelar la platina, es decir, recortar los orificios de la parte exterior para sujetar la placa en las máquinas, los orificios del centro, las ventanillas para las indicaciones y la parte exterior para darle forma a la esfera. Después se realiza el prensado y biselado.
El siguiente paso es el pulido, que se lleva a cabo para quitar las trazas y las imperfecciones de la esfera. La tercera fase es la galvanización, que consiste en aplicar sobre cada esfera un baño de color mediante electrolisis para protegerla de la corrosión y para que tenga un tono uniforme. Hay más de 20 colores que se consiguen con la inmersión sucesiva en diferentes baños químicos. Aunque parezca simple, este proceso es largo y complicado porque depende de muchos factores como el tiempo de inmersión, la temperatura exterior, la humedad… que pueden alterar el cromatismo.
Cadrans Fluckiger realiza diferentes acabados en las esferas: mate, arenado, aterciopelado, satinado, satinado vertical y soleil. Estas decoraciones se hacen de forma manual frotando una pasta con cepillos con cerdas de latón o cobre. Se usa un cepillo u otro y una mayor proporción del polvo de rocas procedentes de Italia –el de color blanco es más suave y el gris más abrasivo- en función de la decoración que se quiera obtener. El movimiento es la clave pues cada acabado requiere uno especial y cada esfera es distinta al realizarse a mano. No obstante, este proceso se puede realizar también con máquinas.
La esfera ya tiene su acabado especial y tras limpiarla se aplica una pintura con pistola sobre varias placas realizando un gesto regular. Esta sala está herméticamente cerrada y los trabajadores llevan un traje especial y mascarilla. Después se realiza un control de calidad, como en todos los procesos.
En el taller de guilloché vimos una máquina de 1903 que sigue todavía en uso y que utilizan para hacer distintas decoraciones. Es un trabajo muy manual y hay que tener mucha fuerza y control y cualquier vibración que se produzca -como la del paso del tren por las inmediaciones del edificio- afecta y puede arruinar esta labor tan artística y artesanal, que lleva su tiempo y requiere ingenio porque el artesano recibe un diseño y tiene que encontrar la forma de realizarlo.
Patek Philippe utiliza nácar en muchos de sus relojes femeninos. En Cadrans Fluckiger reciben unos discos semitransparentes de este material y lo primero que hacen es pintarlos por la parte de atrás con el color que tendrá la esfera. Es el paso previo antes de adherirlo a la placa metálica del dial. Después realizarán todas las aberturas con máquinas de control numérico. En el caso de los cronógrafos, después se aplican los contadores, que también son de nácar. El trabajo concluirá con la transferencia de las informaciones y la colocación de los elementos aplicados. El nácar es especialmente delicado por lo que se rompe con mucha facilidad, de hecho el 80% de las esferas de nácar en Cadrans Fluckiger no pueden ser utilizadas. La merma es muy importante.
También vimos como se hacen y colocan los índices y números. Todos los índices de Patek Philippe son de oro y se fabrican o con maquinaria de control numérico o con técnicas tradicionales con máquinas antiguas. En este último caso, lo primero que se hace es incrustar una pastilla de oro en una banda para estampar los pies, después se sacan y, por último, se recortan los índices. Una vez conseguida la forma se facetan o se pulen a mano y ya están listos para colocarse en las esferas, también de forma manual. En los relojes de Patek Philippe, Cadrans Fluckiger no utiliza ningún pegamento por lo que cada número o índice es colocado manualmente, de uno en uno, sobre la esfera; después se les da la vuelta y aplastan los pies de cada indicador para que queden totalmente integrados, sin riesgo de que salten. De nuevo se realiza un control para comprobar que todo está perfecto. Es una operación muy delicada pues hay que tener muchísimo cuidado para no cometer ningún error y arruinar una esfera en la que se han llevado a cabo más de 50 operaciones durante mucho tiempo.
El proceso mecánico también es complicado y la compañía sólo utiliza esta maquinaria de control numérico para los indicadores de Patek Philippe. En primer lugar, la forma de los índices se perfora con láser o con fresa – el inconveniente de la fresa es que no puede hacer ángulos rectos por la parte interior-. Acto seguido se realizan las facetas, se pone una cola para que no se caigan y se hacen los pies de los índices.
Las esferas de los relojes de Patek Philippe irradian belleza pero ocultan un trabajo artesanal que sólo manos expertas son capaces de ejecutar.
Por Purificación Álamo

Los índices se colocan uno a uno de forma manual.

Patek Philippe utiliza nácar para muchas esferas de sus relojes femeninos, un material que se rompe con mucha facilidad.


