Chopard
Alpine Eagle Cadence 8HF
Un águila de altas revoluciones
Por Ernest Valls
Desde Fleurier, el águila de Chopard alza el vuelo más veloz que nunca. El nuevo Alpine Eagle conjuga, en edición limitada, una estética contemporánea, un mecanismo de alta frecuencia y la comodidad del titanio.

principios de 2020, en nuestra portada nos hacíamos eco de la presentación de la colección Alpine Eagle, inspirada en el modelo de Chopard St. Mortiz de 1980. Dos años más tarde, el último modelo de esta singular y extraordinaria colección llega para acaparar la portada de nuestro primer número de este recién estrenado 2022. Dos años, en términos relojeros, es apenas el tiempo que dura un pausado soplido. Sin embargo, ha sido tiempo más que suficiente para que esta colección haya superado todas las expectativas que la firma de Fleurier tenía depositadas en ella. No podía ser de otra forma, habida cuenta del cariño y el entusiasmo que la familia Scheufele ha dedicado a su desarrollo y creación.
No olvidemos que estamos ante uno de los modelos más “familiares” de la marca. Si el St. Moritz de 1980 fue el proyecto iniciático del actual copresidente de Chopard, Karl-Friedrich Scheufele, el Alpine Eagle se gesta en una confabulación de tres generaciones Scheufele. Fue Karl-Fritz Scheufele –hijo de Karl-Friedrich–, en connivencia con su abuelo, Karl Scheufele, quien propuso a su padre una actualización del St. Moritz hace casi dos años.
Este nuevo Alpine Eagle, en edición limitada a 250 ejemplares, se presenta con una esfera más depurada y una cómoda y ligera caja de titanio, así como con toda una revolución en cuanto a prestaciones cronométricas, fruto de multiplicar por dos la frecuencia de oscilación del conjunto volante/espiral respecto a los calibres estándar contemporáneos.

El Alpine Eagle Cadence 8HF conserva las señas de identidad de la colección, entre las que destacan los tornillos del bisel y la combinación de superficies pulidas y satinadas, y aporta una esfera más depurada y la comodidad de una caja de titanio.
Nueva caja de titanio
El titanio es el metal con la mejor relación dureza-densidad. Presenta una elevada resistencia a la corrosión, además de ser un elemento no ferromagnético. Estas propiedades hacen de él un material excelente para utilizarlo para la caja del reloj.
El Alpine Eagle Cadence 8F mantiene los códigos de diseño del modelo en acero. Un diámetro de 41 milímetros, un grosor de 9,75 y una estanqueidad de 100 metros, equivalentes a 10 atmósferas de presión. Tanto el bisel como la carrura, así como los grandes eslabones exteriores del brazalete, tienen un acabado satinado, mientras que el eslabón central, al igual que los chaflanes de la caja y los ocho tornillos del bisel, presentan un acabado pulido.

Esta nueva caja de titanio conserva la estructura tipo sándwich de cuatro elementos de la caja de acero. Estos cuatro elementos se sujetan entre sí gracias a ocho tornillos pasantes, situados en grupos de dos de forma cardinal, que garantizan la estanqueidad y solidez del conjunto. Las cabezas de los tornillos, visibles en el bisel, tienen su ranura en línea tangente con la esfera, un detalle con el que se logra una armonía visual de líneas y superficies. Entre el bisel y la carrura se ajusta un aro que incorpora un protector de la corona a la altura de las tres horas y, de forma simétrica, el mismo saliente a las nueve horas. La corona es de acero, de tipo roscado y presenta un acabado pulido, así como grandes ranuras en todo su contorno. En su frontal se puede apreciar el grabado de una rosa de los vientos.
El fondo es un disco plano con la superficie satinada con trazos rectos y el contorno pulido. Incorpora, en su parte central, un cristal de zafiro transparente a través del cual se puede observar el movimiento que late en el interior. En el cristal se ha grabado la denominación característica de este Alpine Eagle: “CADENCE 8 HF”.



Chopard cuida hasta el más mínimo detalle todo el proceso de fabricación y ensamblaje del reloj.
El Alpine Eagle se ha diseñado con un brazalete integrado. Su anchura va disminuyendo a medida que nos alejamos de la carrura. El brazalete está formado por tres hileras de eslabones que tienen la forma de un lingote perfectamente biselado. Los eslabones exteriores presentan un acabado satinado de trazos verticales, mientras que los eslabones centrales tienen un acabado pulido. Todas las piezas que componen tanto la caja como el brazalete se han realizado íntegramente en los talleres que Chopard tiene en la localidad ginebrina de Meyrin, cerca de Ginebra.
Esfera iris de águila
Si bien la esfera del Alpine Eagle Cadence 8HF mantiene los cánones estéticos de los primeros Alpine Eagle, hay varios detalles distintivos que lo caracterizan. El más destacado consiste en la sustitución de los numerales horarios romanos por índices de tipo bastón aplicados sobre la esfera (con excepción del correspondiente a las doce horas, que se mantiene como numeral romano), una sutil manera de aligerar la esfera sin perder personalidad. Tanto el numeral como los índices están rodiados y pintados, en su zona central, de Super-LumiNova Grade X1.


El calibre 01.12-C duplica la frecuencia de oscilación de los calibres habituales, al pasar de los 4 Hz a los 8 Hz, gracias a la incorporación del silicio en su órgano regulador.
La esfera, de latón estampado, está marcada por el motivo denominado “iris de águila”. Es una singular textura rugosa, como la superficie de una roca, que recuerda el iris del águila. El color de la esfera, que Chopard denomina “gris de Vals”, también es inédito en la colección. Esta tonalidad está inspirada en el pueblo del mismo nombre, situado en el cantón de los Grisones –el mismo donde está también Saint-Moritz–, conocido por las tejas de cuarcita de los tejados de sus casas.
Otro de los detalles que caracterizan este modelo es la grafía de la esfera: por una parte, la denominación “8HF” acompaña la leyenda “Chronometer”, que aparece impresa debajo del numeral romano de las doce horas. Esta denominación, “8HF”, hace referencia a la frecuencia de oscilación del órgano regulador del movimiento, que es de ocho hercios, y al hecho de que se trata de una “alta frecuencia” (“HF” son las siglas de “high frecuency”). Por otra parte, a la altura de las seis horas se ha impreso un logo dinámico en forma de flecha, que es el distintivo de los relojes Chopard que incorporan este tipo de sistema regulador de alta frecuencia.
En el bisel inclinado, en la zona exterior de la esfera, se encuentra una minutería sobre la que destacan los índices cuadrados a la altura de los horarios. Además de las divisiones de minutos/segundos, se han impreso las divisiones del segundo.

El Alpine Ealge Cadende 8HF destaca en la muñeca de manera sutil y elegante.
Las agujas centrales de horas y minutos están rodiadas, son de tipo bastón, achaflanadas y están pintadas en su zona central con material luminiscente tipo Super-LumiNova Grade X1, igual que los índices horarios. La aguja central de los segundos también está rodiada y tiene forma de flecha, con el contrapeso en forma de pluma de águila. Entre los índices de las cuatro y las cinco horas, una ventana trapezoidal muestra el disco de la fecha, de color gris con los numerales impresos en blanco.
Un movimiento de 8 hercios
Chopard acumula ya una experiencia de casi una década en la incorporación de movimientos de alta frecuencia en sus relojes. Así que, tras haber dispersado su precisión a través de las colecciones de alta relojería L.U.C. y en las líneas deportivas Superfast, el movimiento evoluciona hacia una nueva versión que equipa este modelo de la colección Alpine Eagle. Se trata del calibre Chopard 01.12-C, un movimiento automático con rotor central.
Cuanto más alta es la frecuencia de oscilación del órgano regulador –conjunto volante/espiral–, mejores serán las prestaciones cronométricas del movimiento. Los golpes o los movimientos bruscos de nuestra muñeca son un elemento inherente de la vida de nuestro reloj, y son los responsables de perturbar las oscilaciones del órgano regulador. Sin embargo, y por efecto estadístico, cuanto más rápido late, menos efecto tiene cada una de las perturbaciones que recibe sobre la marcha media. Esta alta latencia implica también mayores velocidades, con un efecto positivo, al recuperar más rápidamente la marcha isocrónica –es decir, que la duración de cada “tic” es la misma que la de cada “tac”– pero con otro no tan positivo, que radica en el desgaste y la necesidad de lubricación especial que precisan esas piezas que giran a mayor velocidad.

El fondo del Alpine Eagle Cadence 8HF incorpora un cristal de zafiro transparente, a través del cual se puede observar la alta frecuencia de oscilación del órganor regulador.
Para sacar el máximo rendimiento de la alta frecuencia, Chopard recurre a las propiedades del silicio monocristalino. El silicio es un material ligero, si bien su característica más importante, que aplica en la relojería, es su particularidad de ser autolubricante. Es decir, no precisa de aceite para mantenerse en perfectas condiciones de funcionamiento. Precisamente, la lubricación es el hándicap al que ha de hacer frente todo órgano regulador y lo que, en definitiva, limita la frecuencia habitual de los relojes en 4 Hz, equivalentes a 28.800 alternancias por hora y a ocho saltos por segundo de la aguja del segundero. El calibre 01.12-C late a unas más que endiabladas 57.600 alternancias por hora, y la aguja de los segundos realiza 16 saltos por segundo y consigue un movimiento casi continuo.
Para lograr esta alta cadencia, el áncora, la rueda de escape y la clavija del platillo del calibre 01.12-C están realizados en silicio. Son, en definitiva, los elementos que sufren una mayor fricción durante el funcionamiento del reloj. De esta forma, desaparece la necesidad de recurrir a la lubricación de estos elementos tradicionales de la relojería, lo que garantiza la longevidad del movimiento. Si a ello se une la ligereza del silicio, el resultado es un escape de alta frecuencia sin aumento del consumo de energía y, en consecuencia, una reserva de marcha de hasta 60 horas, algo que no es habitual en relojes con unas alternancias tan elevadas.
El calibre 01.12-C está compuesto por un total de 210 piezas e incorpora 31 rubíes. Tiene un diámetro de 28,8 milímetros y un grosor de 4,95. Tal como reza en la grafía de la esfera, el movimiento dispone del certificado de cronómetro expedido por el COSC.
Más información en: www.chopard.es


