Ulysse Nardin

Marine Torpilleur Tourbillon Esmalte Grand Feu Negro

N

ada más y nada menos que un 175 aniversario. Corría el año 1846 cuando el señor Ulysse Nardin instaló su manufactura en Le Locle (Suiza, claro). Desde el principio se abrieron camino en el apasionante camino de los cronógrafos marinos, que en aquellos tiempos eran fundamentales para que los barcos supieran guiarse por esos mares y océanos y en medio de una lucha en la que las marcas de relojería se dejaban la piel para conseguir el favor de alguna armada. Pues Paul-David Nardin, descendiente del gran Ulysse, potenció ese don y sus cronómetros marinos deambulaban en armadas de todo el mundo (más de 50) y ganó un sinfín de concursos, sus creaciones se convirtieron en herramientas de navegación indispensables que, incluso, se colaron en institutos geodésicos y observatorios astronómicos. Para conmemorar el cumpleaños de su nacimiento, UN (Ulysse Nardin) acaba de sacar de la cocina la nueva colección Marine Torpilleur, siete piezas que rinden pleitesía al ADN de la marca: el uso de la tecnología del silicio –tecnología que Ulysse Nardin utilizó por primera vez en el escape, pero ahora también la usa para el órgano regulador (el volante y el espiral)–, la herencia del tourbillon y de la astronomía, el cronógrafo, el esmalte y el diseño.

UN siempre ha sido inconformista y ha presentado relojes con un diseño muy libre, contundente, que rompe los moldes… tanto por su aspecto como por sus innovaciones tecnológicas (la implantación del sicilio en el volante en todas la manufacturas tuvo que ver mucho con su sabiduría). Son modelos para contemporáneos sin complejos, con ganas de ir adelante.

El modelo Marine Torpilleur, lanzado en 2017, es un avatar de las raíces y la historia de Ulysse Nardin y se une a la larga lista de cronómetros ilustres de la Colección Marine del siglo XIX, cuando los exploradores vagaban por los océanos con sus cronómetros de abordo. El reloj que más encarna hoy esta creatividad innovadora y con visión de futuro es el Marine Torpilleur. Para celebrar este trascendental 175 Aniversario, Ulysse Nardin ha ampliado su colección de Marine Torpilleur con dos nuevos movimientos, complicaciones, cronógrafos y esferas esmaltadas.

Todas las novedades se producen en ediciones limitadas, llevan la inscripción “Chronometry since 1846” a las 6 horas en el pequeño segundero y un minutero aligerado en comparación con la colección principal. El nombre de Marine Torpilleur (barco torpedo) le viene de esas pequeñas y rápidas naves de aquella época, cuya agilidad aseguraba que pudieran superar fácilmente a las naves más grandes. Hace nada se presentaron los siete modelos de la colección en Ginebra: Torpilleur Esmalte Grand Feu Azul -el icono de la colección-; el Marine Torpilleur Panda, el Moonphase blanco, el Moonphase azul, el Cronógrafo Blanco, el Cronógrafo Azul y el Tourbillon Esmalte Grand Feu Negro en oro rosa. De todos ellos vamos a fijar la mirada en este último.  Es un hijo legítimo por saber hacer de UN en el mundo de cronógrafos marinos y, sobre todo, del tourbillon, esa magia que en el siglo XIX  era una complicación que buscaba la precisión a toda costa. Sigue siendo una de las grandes hazañas de muchas marcas de alta relojería, y Rolf Schnyder, que estuvo al mando de la manufactura desde 1983 desarrolló con toda su fuerza (nos dejó, pero su espíritu sigue en la casa). Una ventana bien poderosa a las 6h en la que se vislumbra el tourbillon en todo su esplendor. Y un contador a las doce (todos los índices en números romanos) que se dedica a indicar la reserva de marcha de 60 horas.

Este modelo de oro rosa tiene un fondo de caja abierto de zafiro y se completa con un bisel estriado. La esfera de esmalte negro Grand Feu de Donzé Cadrans ostenta con orgullo su reserva de marcha a las 12 horas, mientras que las agujas de oro rosa indican la hora exacta. Una correa de piel de aligátor negra remata esta joya de la mecánica, que también es compatible con una correa de caucho o una R-Strap, su primera correa de reloj realizada a partir de redes de pesca recicladas. Movimiento automático de fuerza constante, rueda de escape, espiral y áncora de silicio, caja de oro rosa de 42 mm y sumergible hasta los 50 metros. Un detalle más: fíjense en esa esfera de esmalte Grand Feu. Una delicia.

Más información en: www.ulysse-nardin.com

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